JORGE DA SILVEIRA
Danubio abordará mañana el cotejo de vuelta con Vélez tras caer en Buenos Aires 3 a 0. Por la forma en que perdió y las dificultades para conformar su ofensiva parece difícil que pueda conseguir el objetivo. No solo será difícil hacer tres goles a una defensa que no pareció firme las pocas veces que Danubio atacó. También si repite Vélez su gran actuación ofensiva, no será fácil impedir que haga goles. Y si hace uno, obligará a Danubio a convertir 5 para seguir en la Copa.
Los de la Curva sintieron las ausencias. Por más que Ferro fue el mejor, se sabe lo que significa Gargano y cómo influye en el equipo. Pero lo que más afectó fue la ausencia a último momento de Salgueiro, que privó de su concurso y llevó a adelantar a Nacho González, que estuvo lejos de lo que puede rendir. Para colmo, Ricard, que era el único que creaba peligro, se hizo echar en forma inexplicable a los 39´ y complicó todo.
Pero lo peor fue que vimos a un equipo torpe, física y futbolísticamente, que careció de la actitud debida para abordar un encuentro de esa trascendencia.
Si quiere clasificar, deberá antes que nada cambiar su actitud, dejar el alma en el campo. Además, mejorar sustancialmente su rendimiento en defensa para frenar a un equipo de gran dinámica y ritmo, veloz físicamente y con la pelota, que llega con mucha gente y abre la cancha, con hombres desequilibrantes en ofensiva.
Lo otro es construir una ofensiva nueva. Habrá que ver a quién elige Matosas para jugar arriba.
Lo del título.