Brasilia - El Congreso brasileño eligió ayer a sus nuevas autoridades, de quienes dependerá la aprobación de un ambicioso programa de inversiones del gobierno y la reforma ministerial que debe anunciar este mes el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva.
Entre los 27 senadores que asumieron en la renovación de la Cámara Alta, la novedad fue el retorno a la vida pública del ex presidente brasileño Fernando Collor de Mello.
Catorce años después de su renuncia en medio de un proceso de juicio político por corrupción, Collor de Mello asumió como senador federal.
En su primera propuesta arremetió contra el sistema presidencialista de gobierno y anunció su intención de cambiarlo hacia el parlamentarismo.
El presidente del Senado de Brasil, Renán Calheiros, fue reelegido en el cargo y consolidará así su apoyo al segundo gobierno de Lula.
Calheiros, del centrista Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB), derrotó por 51 votos contra 28 a José Agripino Maia, del conservador Partido del Frente Liberal (PFL).
El titular del Senado fue uno de los principales sostenes del gobierno de Lula, en base al acuerdo entre el PT y el PMDB en el Congreso y en la composición del gabinete de ministros.
El candidato opositor derrotado, Agripino Maia, anunció que las fuerzas contrarias al gobierno estarán "alertas" en caso de una posible reforma constitucional que permita un tercer mandato de Lula para 2010. ANSA