Comenzó ayer la construcción de un tajamar con carácter demostrativo en un predio en Salto, que beneficiará a 24 productores lecheros y se transforma en la primera expresión práctica del Programa de Prevención de Sequía para el norte del país.
En noviembre de 2006 quedó aprobado el Programa Especial de Prevención de Sequía que se desarrolla en la órbita del Programa de Producción Responsable (PPR) del MGAP, en el marco de un convenio firmado con el Banco Mundial por U$S 2,5 millones.
Los principales beneficiarios de este programa son pequeños y medianos productores ganaderos de Artigas, Salto, Paysandú, Rivera y Tacuarembó, es decir, todos los departamentos al norte del río Negro que se encuentran en su mayor parte en zona de basalto superficial y fueron los más afectados por la última sequía.
Ayer comenzaron las tareas de remoción de tierras por parte de una empresa privada para la construcción del primer tajamar, que no sólo servirá para la asistencia a productores lecheros de la zona, sino que tendrá un objetivo de capacitación práctica de los equipos técnicos que trabajan en el proyecto, de acuerdo a las afirmaciones realizadas a El País por el director del PPR, Alfredo Bruno.
El proyecto, del que también participan una serie de reparticiones del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), además del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias, el Instituto Nacional de Colonización y las intendencias locales, prevé asistir a cerca de 300 productores por cada uno de los cinco departamentos designados con proyectos que alcancen un costo máximo de U$S 4.000 más IVA.
En este tema, desde el MGAP se impartieron directivas para comenzar a gestionar la exoneración del IVA a estos proyectos a los efectos de alcanzar una mayor optimización de los recursos a favor de la asistencia a los productores.
Para la evaluación y selección de estos proyectos se crearon cinco equipos técnicos departamentales que reciben asistencia de una unidad central a cargo del ingeniero Carlos Ronzoni, una hidrogeóloga de la Facultad de Ciencias y un tercer miembro que está en proceso de designación, señaló Bruno.
Esta estructura actúa como un primer embrión dentro del proyecto de descentralización encarado por el MGAP y que pretende priorizar las necesidades y proyectos de las organizaciones locales, dijo Bruno.
Para el funcionario, la construcción de este tajamar en Salto debería actuar como detonante para la presentación de nuevos proyectos.
Precisó que los beneficios no se deben restringir solamente a la construcción de un tajamar o un pozo nuevo, de acuerdo a las necesidades de cada predio, sino que también se contempla el acondicionamiento de un viejo pozo o el represamiento, en caso de ser necesario.
A esto se agrega, el inconveniente de que muchas de las poblaciones que se encuentran en las zonas en las que se está asistiendo con este tipo de alumbramientos destinados al consumo animal, no cuentan con el servicio de agua para consumo humano, cosa que este programa no puede cubrir.
Se acordó con el Programa Uruguay Rural, que atiende a las poblaciones de productores en situación de pobreza, la derivación de un ramal para la provisión de agua con destino al consumo humano. Bruno alentó la esperanza de que a partir de esta necesidad inmediata de asistencia para la prevención de sequías, se genere una cultura de desarrollo integral de los recursos naturales.