Hezbollah vuelve a conseguir que el gobierno de Líbano se inquiete

Anuncio. Oposición no descartó nuevas protestas en próximas semanas

BEIRUT

Partidarios de la oposición encabezados por Hezbollah paralizaron el Líbano ayer, con una huelga general, quemas de neumáticos y enfrentamientos callejeros, con el objetivo de derrocar al gobierno del primer ministro, Fuad Siniora.

Los incidentes se produjeron en todo el país, entre manifestantes y partidarios de la mayoría parlamentaria anti-siria y dejaron un saldo de al menos tres personas muertas, 133 heridas y cerca de 35 detenidas.

La agitación provocó la parálisis del aeropuerto de Beirut, única terminal internacional del país, cuando los partidarios de la oposición colocaron barricadas en las avenidas que conducen hasta éste.

La oposición libanesa anunció su decisión de poner fin a la huelga general, pero no descartó que sus acciones puedan intensificarse en las próximas semanas, informó la cadena de televisión libanesa New TV.

Según New TV, al tiempo que anunciaba la suspensión de la huelga, la oposición subrayó que ésta constituyó una advertencia al Gobierno.

Hombres armados de dos distritos vecinos en la norteña ciudad de Trípoli -uno poblado en su mayoría por sunitas partidarios de la Corriente Futuro, el otro por alawitas, una rama chiita- se pelearon entre ellos, lo que derivó en dos de las muertes y dejó cinco heridos graves.

Con la huelga general la oposición libanesa intentó forzar la dimisión del gobierno de Siniora y la convocatoria de elecciones anticipadas.

El movimiento de protesta comenzó con el corte de carreteras interurbanas, entre ellas la que conduce desde Beirut al aeropuerto, además de las avenidas de ciudades y pueblos para interrumpir el normal desarrollo de las actividades en todo el país.

Fuentes de la oposición afirmaron que están decididos a proseguir con sus protestas, iniciadas el pasado 1° de diciembre, con una sentada simbólica ininterrumpida en el centro de Beirut.

Advirtieron que mantendrán su actitud hasta que se responda a sus demandas, que exigen la formación de un gobierno de unidad nacional y la convocatoria de elecciones parlamentarias anticipadas.

La huelga general tiene lugar dos días antes de la Conferencia París III, prevista para mañana en la capital francesa, y que ha sido organizada para ayudar a Líbano a recuperarse de la guerra con Israel del pasado verano.

Sin embargo, la oposición considera que ese foro internacional no está destinado a ayudar al país sino a salvar al gobierno de Siniora.

En un discurso televisado a la nación, en la noche de ayer, Siniora convocó a una sesión especial del Parlamento para desactivar la crisis, y dio indicios de que pretende permanecer en el puesto. AP Y EFE

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