Una jornada de caos vivió ayer el Hospital de Maldonado. Varios cadáveres estuvieron días en la morgue sin ser retirados. El olor llegó hasta las propias salas de internación. Funcionarios y oposición responsabilizan a la dirección.
Por razones sanitarias fue clausurada ayer la morgue judicial de Maldonado en medio de las protestas de los funcionarios del hospital y del pedido de uno de los diputados del departamento para declarar una emergencia sanitaria.
Los funcionarios denunciaron que la falta de coordinación entre la dirección del hospital y las autoridades municipales provocaron que los cadáveres que ya habían sido revisados por el Poder Judicial no fueran retirados del lugar generándose una caótica e indescriptible situación que llevó a tomar la drástica decisión de clausurar el local.
"El olor está llegando hasta la maternidad. Es una situación tétrica. Una morgue judicial no puede estar en el hospital. Los gusanos pasaban por debajo de la puerta de la morgue", se quejó Luis Baubeta, dirigente gremial del sindicato de funcionarios del Ministerio de Salud Pública. El gremialista no dudó en achacar el problema a la falta de gestión que a su juicio exhibe la actual conducción del establecimiento.
El inenarrable cuadro fue determinante para que la juez de turno ordenara la clausura de la morgue y el traslado de todas las actuaciones judiciales, reconocimientos y autopsias, a los hospitales de San Carlos y Pan de Azúcar.
"Dado el estado sanitario de la morgue del hospital de Maldonado, que no tiene ningún elemento de conservación de cadáveres y el avanzado estado de putrefacción de uno de los cuerpos allí depositados, las pericias judiciales fueron suspendidas. Fue clausurada como morgue judicial porque era imposible realizar ningún tipo de trabajo desde el punto de vista sanitario, ni siquiera humano. Por lo tanto se dispuso que las pericias correspondientes se hicieran en los hospitales de Pan de Azúcar o San Carlos", explicó a El País el médico forense Julio Macedo.
La morgue judicial de Maldonado se encuentra desde hace décadas en el mismo complejo que alberga el hospital "Elbio Rivero" de la capital fernandina, a la espera que culminen los trabajos del nuevo local, ubicado en el predio del cementerio de la zona.
La decisión fue adoptada por la juez de turno luego que los funcionarios del establecimiento denunciaron la existencia de un nauseabundo olor proveniente de la morgue.
Riesgo sanitario. En el lugar se encontraba depositado el cuerpo de un indigente que falleció cinco días atrás. A medida que pasaron las horas fue fueron agregando cuerpos de fallecidos que debían ser revisados por los peritos forenses, lo que motivó que uno de ellos fuera depositado en una sala de la sección de Emergencia del sanatorio.
"Varias personas de nuestro conocimiento que se encuentran internadas en este hospital se contactaron con nosotros para denunciar el insoportable y nauseabundo olor que invade las diferentes salas del hospital de Maldonado", narró a El País el diputado del Foro Batllista, Germán Cardozo. "Cuando nos abrieron el sector cercano a la morgue comenzó a sentirse un olor insoportable. Peor aún cuando ingresamos a la propia morgue. Pudimos ver a los funcionarios del hospital que trabajan en el área de la cocina y de la propia seguridad del local con náuseas por el insoportable olor, lo cual configura un hecho gravísimo. Existe un riesgo sanitario en el hospital", agregó el legislador.
Al caer la tarde un funcionario del municipio se hizo presente en la morgue para fumigar el local y comenzar con las tareas de limpieza del mismo retirando el cadáver en estado de descomposición.
Cardozo fue uno de los diputados de la oposición que se sumó a médicos y funcionarios que reclaman el relevo de la directora del hospital, Silvana Amoroso. El personal está enfrentado con la jerarca debido a una carta publicada en la cartelera con conceptos críticos a la actuación de los funcionarios. Si bien Amoroso pidió disculpas, el personal insiste con el pedido de renuncia.
La ministra María Julia Muñoz admitió que la carta de la directora "no fue feliz", pero que quería tomarse más tiempo para analizar el caso.