Ejemplo de marketing. Hacer negocios rurales en La Barra de Maldonado no es tarea sencilla, menos en pleno verano. Este es un verdadero ejemplo (aunque totalmente casual) sobre estrategias de comunicación. Es cierto que la imagen no está tan relacionada con el rubro, pero quién no le echaría una mirada al local que está atrás.
Siga la flecha y llegue a destino. Si esto no es un servicio, ¿qué es? El sentido de la orientación es difícil mantenerlo en lugares desconocidos. Con estos carteles los turistas extranjeros tienen la posibilidad de saber a qué distancia están de sus ciudades de origen (desde la vecina Buenos Aires hasta la tan lejana Tokio) y por dónde regresar (o al menos para dónde arrancar). Por ahora los carteles no son tan necesarios; pocos ya emprendieron la vuelta. La temporada aún está a pleno y, al menos para la mayoría de los veraneantes, es más temprano que tarde para hacer los bolsos y volver a la rutina.
Trote de verano. Es casi inevitable, sobre todo cuando hay niños en la familia, salir a pasear a caballo: al paso por las calles del balneario, al trote en los campos abiertos y al galope en la playa. Eduardo alquila los animales en Punta del Este, según dice este cartel. Eso sí, arranque despacio y con cuidado que hay un lomo de burro.
Castillos, la ciudad luz. Los vehículos no pueden circular por las rutas nacionales con las luces apagadas, ni de día ni de noche. Así está reglamentado. Sin embargo, en Castillos parece que sí se puede. Al menos eso dice este cartel. ¿Será que es una localidad muy iluminada? ¿O el chiste de un "iluminado"? Pase, vea y compruebe.