MADRID EFE
El comienzo del año 2007 ha sido nefasto para los grandes del fútbol español, con derrota del líder Sevilla, empate del Barcelona en Getafe y naufragio total del Real Madrid ante el Deportivo.
El Sevilla, pese a caer en un gran partido el sábado ante el Zaragoza (2-1), conserva la punta con dos puntos de ventaja sobre el Barcelona, éste todavía con un partido menos, y cinco con respecto al Real Madrid.
El Atlético de Madrid, que sólo pudo empatar sin goles frente al colista Gimnastic, cede la cuarta plaza al Zaragoza, igualado a 30 puntos con Valencia, otro equipo en clara ascensión.
El Real Madrid empezó el año tan mal como terminó el anterior. Si en la última jornada de 2006 lo humilló en el Bernabéu el Recreativo, ayer sucumbió sin paliativos por 2-0 ante el Deportivo, un equipo que llevaba nueve jornadas sin poder ganar en la Liga de España.
Riazor sigue siendo un campo maldito para el Real Madrid, que no gana desde diciembre de 1991.
El Barcelona que tenía la opción de recuperar la vanguardia, no pasó del empate a un gol con el Getafe, el equipo menos goleado de la Liga y que le jugó sin complejos al defensor del título.
Las ausencias por sanción de Ronaldinho y Deco y las ya prolongadas por lesión de Eto`o y Messi, entre otros, fueron un lastre muy pesado para un discreto Barcelona que podría incluso haber perdido, sin reclamar nada a su favor.
Angulo fue clave en el triunfo de Valencia ante el Villarreal
Un gol de Angulo promediando el segundo tiempo dio al Valencia la cuarta victoria consecutiva, que ratifica su reacción deportiva en la última fase del campeonato, ante un rival como el Villarreal que atraviesa un mal momento y que no encontró en el chileno Matías Fernández los argumentos suficientes para ganar. El partido fue de ligera superioridad visitante y pudo quedar resuelto en el primer período, pero el único tanto del encuentro llegó a mitad del segundo, el más flojo del choque, y en un momento en el que ni unos ni otros ofrecían el mejor juego de la noche. El uruguayo Diego Forlán fue titular en el Villarreal y jugó los 90 minutos, pero sin chances claras de gol.