DIEGO FISCHER
Hay quienes no creen en los Reyes Magos. Son personas de poca fe. Este 6 de enero yo comprobé que los Reyes existen. Son magos, de Maldonado y no de Oriente, como se dijo durante siglos.
El pasado 31 de diciembre fue el último día que los basureros pasaron por las paradas 16 a 18 de la Mansa y por Pinares. Lo hicieron como corresponde a la fecha: tocando bocina y recogiendo propinas. La cosecha debe haber sido muy buena porque luego desaparecieron. Mientras tanto, la basura se amontonó en los jardines y veredas. Ya sabemos: culpa de los veraneantes. Sólo a ellos se les ocurre elegir Punta del Este para pasar fin de año y las vacaciones. Sólo los turistas tienen esas ideas peregrinas de abastecerse en los comercios de la zona, consumir productos y servicios y luego generar basura. Cosa de locos. ¿No?
Consorcio Ecológico -la empresa privada encargada de la recolección de basura y la higiene de la península- sostuvo que el problema se originó porque las toneladas de desperdicios se multiplicaron por tres. ¿La oferta superó a la demanda? Mientras que la Directora de Medio Ambiente de la Intendencia de Maldonado, Mary Araújo, informó por esas horas a Canal 7 de Maldonado, que se había reunido con las empresas privadas que prestan servicios a la Intendencia para exigirles "excelencia" en el cumplimiento de sus tareas. Mary: ¿le habrán entendido? ¿Usted les dijo excelencia o prescindencia? .
Pero veamos el medio vaso lleno. El 6 de enero sobre las 15 pasaron los Reyes, digo los basureros. Confieso que emocionado salí a la vereda a aplaudirlos. Qué lindo regalo. No dejaron nada, pero se llevaron toda la basura de casi una semana. Hoy que ya transcurrieron dos días, recuerdo el momento, me emociono y me pregunto: ¿volverán a pasar?.