El director nacional de Cárceles, Julián Rodríguez, alertó ayer sobre un posible intento de fuga del coronel retirado Gilberto Vázquez, procesado con prisión y requerido en Argentina por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar.
Vázquez está preso en la cárcel especial construida en el ex Batallón de Ingenieros, ahora Unidad 8.
El pasado 11 de setiembre fue procesado junto a otros militares y policías por la desaparición del militante del PVP, Adalberto Soba.
Vázquez ya tiene un antecedente de fuga, cuando se escapó del Hospital Militar aprovechando una consulta médica.
Si bien ahora se encuentra bajo custodia policial armada, "hombre a hombre, como en el basquetbol", según palabras de Rodríguez, las autoridades temen una nueva fuga.
Los antecedentes de Vázquez son tenidos en cuenta por Rodríguez y alertó un posible plan del militar. "No nos deberíamos sorprender si Vázquez se escapa, dado que en los últimos días he descubierto hechos que no me dan la total garantía de que estemos ante un lugar seguro de detención", declaró el jerarca a radio Carve.
"Sinceramente, él está buscando la oportunidad y no se la podemos dar. Tiene 24 horas para pensar y experiencia operativa muchísimo mayor a la de los policías afectados a su custodia", reconoció.
Soca. Por su parte, el sargento Ernesto Soca, que estaba internado en el Hospital Militar donde hace unas semanas fue operado de una hernia, fue trasladado ayer a Cárcel Central, y en las próximas horas será llevado a la Unidad 8 donde están los otros militares procesados.
Allegados a la familia de Soca dijeron que a una hija del militar, Adriana Soca, administrativa en el Ministerio de Defensa desde hace 18 años, se le dio un nuevo destino en el Calem por orden de la ministra Azucena Berrutti.