BOGOTA - La orden del gobierno de trasladar a 59 jefes paramilitares presos provocó que estas organizaciones de ultraderecha rompieran las negociaciones de paz que mantenían con el presidente Alvaro Uribe.
"Esto es grave. Son casi 32 mil los desmovilizados que consideran que el gobierno nos hizo una trampa", dijo David Hernández, uno de los ex comandantes paramilitares presos. Los "paras" amenazan con revelar sus nexos secretos con la dirigencia de Colombia.
Aún así, Hernández dijo que este rompimiento no significa una vuelta a las armas y el inicio de una ola de violencia.
Sobre las amenazas de los paramilitares, Uribe dijo no temer a las revelaciones. "El gobierno en lugar de callar y buscar silencio" facilitará la tarea de los investigadores, dijo durante una ceremonia. AFP