La actriz de 79 años dijo ayer a diversos medios italianos que su decisión de anular su boda con el empresario español Javier Rigau, 34 años más joven, "es culpa" de la prensa.
"Por desgracia ha pasado lo que tenía que pasar. Javier está en un estado lamentable. Las difamaciones realizadas por la prensa y la televisión le han destruido", afirmó Lollobrigida a la agencia italiana ANSA. Dijo que presentará querellas contra periódicos y canales de televisión españoles e italianos.
"La prensa no puede continuar denigrando y calumniando así a las personas. Lo hacen todos los santos días y Javier ya no puede más. Por ahora la boda no se celebrará", confirmó la diva del cine italiano. Denunció además que "la televisión ofrece dinero a cualquiera que quiera contar algo escandaloso sobre personajes famosos y a Javier le han acusado de cosas alucinantes".
Hace algunas semanas había pedido al ex primer ministro Silvio Berlusconi y mayor accionista del canal de la televisión española Telecinco, que frenase "la oleada de fango" que estaban arrojando desde España sobre su novio. La boda se iba a hacer el próximo 27 de enero en Roma. Se había previsto que el lugar fuese la iglesia de Santa María de Aracoeli, templo al que se accede a través de una larga escalinata cerca del ayuntamiento local.