La cadena cárnica uruguaya volvió a sortear con éxito una nueva auditoría de la Unión Europea. La misión recorrió plantas frigoríficas en Cerro Largo, Colonia y Canelones, además de predios ganaderos y barreras sanitarias y locales de ferias.
La misión estuvo encabezada por Hans Guelsaa y fue muy particular, porque es la primera que se realizó bajo la nueva ley europea, aprobada en enero de 2006, posibilitando constatar que el país se pudo poner al día con las observaciones planteadas en anteriores visitas.
Los auditores evaluaron la situación sanitaria uruguaya en cuanto a fiebre aftosa, quedaron conformes con las pruebas de que no hay actividad viral y con la incorporación de nuevos veterinarios al servicio oficial, saldándose de ese modo una de las observaciones que no habían sido superadas en años anteriores.
"También se reconoció el avance que tuvimos con la puesta en marcha del Sistema Nacional de Identificación Animal", explicó Francisco Muzio, director de los Servicios Ganaderos al término de la reunión de evaluación final con los auditores. Lo que volvieron a recomendar es la necesidad de que se cree un sistema de auditorías internas. El guante fue bien recogido por los Servicios Ganaderos. "Eso llevará a un mejoramiento del servicio una vez que se adecuen los recursos humanos", dijo Muzio.
Ahora hay 25 días para que las autoridades europeas envíen al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca el informe definitivo, donde Uruguay ampliará información en algunos puntos. "Creemos que salimos fortalecidos en esta instancia, pero hay cosas para mejorar", admitió Muzio. No incorporaron ningún frigorífico al listado.