La Intendencia de Montevideo comenzó ayer una campaña para fiscalizar el uso del cinturón de seguridad. Las autoridades municipales de Tránsito anunciaron que los conductores en omisión no serán advertidos sino multados.
Paralelamente, se harán más frecuentes los controles de espirometría y se controlará la velocidad, principalmente en la rambla. Durante el verano se adjudicará prioridad a quienes paseen o crucen a la playa, y con la presencia de inspectores se buscará desalentar a quienes circulan a alta velocidad.