Pregunta que puede sonar irrespetuosa pero no lo es: ¿qué tienen en común el vampiro Lestat y Jesús de Nazaret? La respuesta: ambos protagonizan dos series de novelas escritas por la norteamericana Anne Rice.
Acaba de llegar a las librerías uruguayas El Mesías: El niño judío, editada en Buenos Aires por Ediciones B. Se trata de la primera entrega de una proyectada trilogía sobre la vida de Jesús de la autora de las Crónicas Vampíricas, La hora de las brujas, El santuario o Cántico de sangre, quien también ha escrito alguna vez pornografía con seudónimo.
A sus 64 años, y viuda tras 41 de matrimonio, Rice ha vuelto al catolicismo de su niñez, y ha resuelto poner sus habilidades de narradora al servicio de su recobrada fe. Frente a las versiones "iconoclastas" de Jesús propuestas por escritores como Robert Graves, Norman Mailer o José Saramago, Rice enarbola una versión mucho más ortodoxa (virginidad mariana incluida), aunque se permita fantasear con alguna anécdota extraída de los Evangelios Apócrifos y algún guiño erudito (el niño Jesús conoce en Egipto al filósofo Filón de Alejandría, y dialoga con él).
Su mejor idea, al borde de la ortodoxia católica pero no fuera de ella, es el relato en primera persona de un niño inteligente que comienza a darse cuenta de que es "especial" pero no tiene clara todavía su filiación divina. Por supuesto, lo que hace no es "gran literatura": el suyo es un lenguaje discretamente "bestselleriano", funcional y eficaz. Pero se nota el esfuerzo por escribir "en serio", y hasta la cantidad de material leído para documentarse, de la que queda constancia en un copioso epílogo. Habrá que ver qué pasa con los títulos que siguen (este primer to-mo abandona a Jesús con doce años), pero el arranque posee una dosis de interés.