La Academia del Cine Europeo entrega hoy sus premios anuales en Varsovia. Volver de Pedro Almodóvar es de los títulos que más pretenden: está nominada a seis de los galardones, nacidos como alternativa continental a los Oscar.
Dieciocho años después de que Mujeres al borde de un ataque de nervios se llevara el premio al cine "joven", en la primera edición de los premios de 1988, Almodóvar desfilará con parte de su equipo, incluida Penélope Cruz, entre los ilustres invitados de la gala.
Ahí estarán también el director, guionista, productor y actor Roman Polanski, quien recibirá el Premio Especial al conjunto de su carrera, así como el productor británico Jeremy Thomas, quien recibirá otro galardón de honor de la Academia, con sede en Berlín.
La producción española aspira a seis de las quince distinciones de la Academia: mejor película, mejor actriz (Cruz), mejor director y mejor guión, mejor compositor (Alberto Iglesias) y mejor director de fotografía (José Luis Alcaine).
Volver se enfrenta a cinco poderosas rivales para el máximo premio: Breakfast on Pluto, del irlandés Neil Jordan; Camino a Guantánamo, de Michael Winterbottom; Grbavica, de la bosnia Jasmila Zbanic; Das Leben der Anderen, del alemán Florian Henckel von Donnersmarck, y The Wind that shakes the Barley, de Ken Loach.
El film alemán aspira, como Volver, a otros cinco premios -mejor director, mejor actriz, Martina Gedeck; mejor actor, Ulrich Mühe; mejor guión, Gabriel Yared, y mejor compositor, Stéphane Moucha-.
fortaleza. Pero el mayor o menor número de candidaturas no es garantía de victoria final, máxime cuando, como ocurre ahora, no hay aspirantes flojas.
En total se repartirán galardones para quince categorías, en una gala que será presentada por la actriz y directora francesa Sophie Marceau y el polaco Maciej Stuhr.
Algunos de estos premios se han dado a conocer con anterioridad, como el del mejor documental del año, que se llevó Die grosse Stille, del alemán Philip Groening, y el de la Crítica para Les amants reguliers, de Philippe Garrel.
Asimismo se anunciaron las semanas pasadas el de la Mejor Contribución Artística, para The Science of Sleep, de Michel Gondry, y los premios especiales, a Polanski y Thomas.
El resto de los invitados deberán esperar el veredicto de la Academia, que aglutina a 1.700 profesionales del cine del continente, presididos por el director alemán Wim Wenders, alma mater de la institución.
Los premios nacieron en 1988, por entonces con el nombre de Félix, apadrinados por Ingmar Bergman y Wenders, que ese mismo año se llevó el máximo galardón con Alas del deseo. Del nombre de Felix se pasó luego a la denominación más neutra de Premios de la Academia del Cine Europeo y se entró asimismo en una rotación para la ceremonia anual.
Bergman, entretanto, se retiró de la vanguardia para recluirse en su isla escandinava, mientras que Wenders sigue como cabeza visible y presidente de la Academia.
El estreno de Varsovia como sede de la gala refuerza la vocación de la Academia de dar una versión descentralizada de sí misma y ceder protagonismo a otras ciudades europeas.