Noche difícil para una gran orquesta

Tomando en cuenta los antecedentes, el concierto clausura de la temporada 2006 del Centro cultural de Música, no podía ser más auspicioso: la agrupación, liderada por Marc Minkowski, lucía como uno de los grupos más afamados en su estilo a nivel europeo.

La orquesta, integrada por 50 músicos, se presentó en el Solís para ofrecer un programa integrado con: el ballet final de Idomeneo , Sinfonía N° 40 en Sol menor K. 550 y Sinfonía N° 41 Júpiter en Do mayor K. 551, de Mozart.

Desde un primer momento se observó una disposición particular de los músicos en escena: primeros y segundos violines a izquierda y derecha del director, violas y violonchelos en el centro y detrás de las maderas, donde habitualmente va la percusión, los contrabajos. La disposición probó ser muy efectiva al brindar un destaque especial a las cuerdas graves, desnudando la genialidad de la escritura mozartiana.

Aunque el comienzo fue jugado con jerarquía y un sonido orquestal personal y fluido. En el segundo movimiento de la Sinfonía Nro. 40 se dieron dos increíbles claudicaciones de los cornos que alteraron el clima.

Para la segunda parte se dio una buena versión de la Júpiter, procesada por un Marc Minkowsky más persuasivo que impositivo.

Definitivamente, por lo menos en esta oportunidad, Les Musiciens du Louvre - Grenoble no lograron colmar todas las expectativas, aunque sí consiguieron dar esa imagen en el fuera de programa que ofrecieron, un delicado y preciso segundo movimiento de la Sinfonía "El Reloj" de Haydn.

CRITICA/FERNANDO MANFREDI

Les musiciens du Louvre - Grenoble

Director. Marc Minkowsky

Programa. Obras de Wolfgang Amadeu Mozart

Sala. Teatro Solís

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