FABIAN MURO
Siguiendo el ejemplo impuesto principalmente por Caetano Veloso, que a menudo saca un "ao vivo" sobre el disco de estudio que lo precede, también Maria Rita decidió presentar un registro en directo de su más reciente trabajo, Segundo, editado el año pasado y que competirá por un Grammy Latino el mes que viene. Solo que en el caso de la hija de Elis Regina y César Camargo, se trata de un DVD que da cuenta de la presentación en vivo de Segundo en Rio de Janeiro, en el Claro Hall. Otra diferencia sustancial es para Veloso, sus "ao vivo" parecen ser la oportunidad perfecta para intervenir las canciones, mientras que en este ejemplo, Maria Rita se ciñe de manera bastante fiel al repertorio de estudio.
Con todos los chiches digitales -Sonido Surround, Dolby de todos los colores, etc.-el DVD de Maria Rita tiene una extensa duración (2 horas y 45 minutos) y está dividido en dos grandes secciones. La primera y más larga da cuenta del concierto en marzo pasado en el Claro Hall, cuando Segundo ya había superado la marca Disco de Platino en Brasil, lo que equivale a 125.000 ejemplares vendidos. La segunda es de un recital menos producido y más íntimo, en el estudio donde se grabó el disco y ante un selecto y muy reducido público, entre ellos el ex-Titâs Arnaldo Antunes.
El disco de video digital permite entonces elegir entre una Maria Rita exuberante, que gesticula vivazmente en el escenario y da una imagen bastante más enérgica que lo que sugieren sus canciones, y una más sosegada, que interpreta las canciones con mayor serenidad y menos empuje.
Puesto a elegir entre ambas facetas se prefiere la expansiva, la Maria Rita que se pone un vestido verde-amarelho y sale al escenario a cantar descalza acompañada por un grupo de músicos comandados por el tecladista Tiago Costa, un trío de músicos que prescinde por completo de las guitarras. Ahí, Maria Rita compensa con carisma e intensidad alguna que otra muestra de que no todas las canciones que elige para interpretar son del mismo calibre. Al lado de clásicos como Sobre todas as coisas (Edú Lobo-Chico Buarque) y otros más recientes como Caminho dos aguas, el tema Muito poco de Paulinho Moska, que abre ambos conciertos, solo confirma que éste es un autor de canciones bastante sobrevalorado, particularmente en Montevideo.
El resultado es algo mejor cuando Maria Rita acomete la tarea de cantar en español e interpreta Mal intento, una canción de Jorge Drexler. Pero no mucho. La brasileña tiene una correctísima pronunciación y es indudable que le sobran los recursos vocales. Pero cuando versiona a Drexler es imposible desprenderse de la sensación que se está escuchando al uruguayo en versión femenina. Como si el sello de Drexler fuera demasiado fuerte como para que Maria Rita pueda apropiarse de Mal intento.
Pero es imposible resistirse por mucho tiempo a la voz y el encanto de esta intéprete, que auna en su garganta la música popular brasileña (y parte de la uruguaya) con el jazz más elegante y recatado.