El gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, consideró ayer que el planteo de ENCE tiene "olor a retirada". Busti dio por hecha la falta de financiamiento del Banco Mundial, como elemento clave para el cambio de planes de la empresa española. Y además dijo que también pesaron los juicios en La Haya y las denuncias por contaminación hechas contra los directivos de ENCE y Botnia.
Asimismo, Busti defendió la política forestal de su provincia que busca atraer inversores extranjeros para la explotación de la madera.
"No hay nada. La empresa ENCE no ha realizado ninguna propuesta al Gobierno uruguayo de relocalización. Hasta ahora son todas versiones. Pe-ro yo creo que hay más olor a retirada que a relocalización", opinó Busti en declaraciones citadas por la agencia APF digital de Entre Ríos.
Busti sostuvo que, de todas formas, el planteo de los empresarios españoles es un reconocimiento de que tal como sostiene su provincia, no pueden funcionar dos plantas de celulosa en un mismo lugar.
También defendió la gestión forestal que hace su gobierno y que recientemente despertó polémica por unos folletos dirigidos a atraer inversores extranjeros para ese sector. "Nosotros decimos no a las papeleras, pero no demonizamos al árbol, porque el árbol sirve para diferentes productos y da trabajo a más de 3.000 personas en toda la costa del río Uruguay. Por eso, a esa industria que no es de contaminación nosotros la vamos a favorecer", argumentó Busti.