EL PAIS DE MADRID
Las encuestas arrojan que es imposible que Heloísa Helena se transforme en la primera mujer en llegar a la Presidencia de Brasil, pero el caudal de votos que reciba puede forzar la segunda vuelta. Compañera de Luiz Inácio Lula da Silva en el Partido de los Trabajadores (PT), fue expulsada en 2004 tras ser acusada de ser demasiado radical. Tras fundar el PSOL asegura que Lula ha traicionado la esperanza que depositaron los brasileños en él en octubre de 2002.
- Durante la campaña se ha dicho que su partido es el único de izquierda ¿dónde sitúa a sus principales rivales?
- De verdad, nos consideramos una alternativa electoral de izquierda contra el retorno del neoliberalismo de Lula. Presentamos propuestas de ruptura con el modelo económico vigente que posibilite un retorno al crecimiento del país y una mejor distribución de la renta.
- ¿A qué achaca los casos de corrupción que están apareciendo?
- No son algo nuevo, pero Lula ha reproducido la misma práctica centenaria de la política brasileña, que es la privatización del poder. Es necesaria una operación "manos limpias" en el Estado brasileño para acabar con la impunidad.
- ¿De verdad influyen estos escándalos en el electorado?
- Nuestro trabajo es mostrar a los electores que se puede cambiar, que no debemos perder la esperanza. Lo sucedido en el Gobierno de Lula es semejante a lo que pasó con Fernando Henrique Cardoso y esto provoca un sentimiento en el votante de que `todos son iguales`. Esto es uno de nuestros principales adversarios.
- ¿De quién está más lejos, de Lula o del socialdemócrata Geraldo Alckmin?
- Ambos representan más de lo mismo.
- Dígame una virtud y un defecto político de su candidatura.
- Ser sincera y honesta. Para muchos es mi principal virtud, para otros un defecto.
- Una virtud de Lula y Alckmin.
- Alguna deben de tener, pero está escondida tras la montaña de maldades que los dos han cometido contra nuestro pueblo.
- Usted abandonó el PT en 2004. ¿Por qué?
- La conversión del PT a la corrupción fue lenta y dolorosa y más para los que no teníamos ni noción del deterioro ético de sus dirigentes. Ya habíamos denunciado los cambios de alianzas antes de las elecciones y poco después cuando se nombró para dirigir el Banco Central a un notorio servidor de la banda privada. Es lamentable que una experiencia tan linda y de libertad se haya transformado en una organización criminal al ejercer el poder.