Petrobras sigue su desembarco en Uruguay y ahora está analizando la compra de una empresa de distribución de supergás y la construcción de una central de generación que utilice fuel-oil y produzca 200 megavatios que costaría alrededor de U$S 200 millones. Fuentes de la compañía brasileña señalaron que en el mercado del supergás, el interés se centra en Acodike con la que, tras un primer contacto, "quedamos en volver a conversar". Petrobras se ha interesado en conocer como está estructurado desde el punto de vista regulatorio y marcario el mercado local del supergás.
Ayer estuvo en Montevideo, José Sergio Gabrielli, presidente de la gigante brasileña, para asistir a la inauguración de la primera estación de servicio del sello Petrobras, en Rivera y Soca y anunció que en los próximos dos años la compañía invertirá U$S 40 millones en el país porque entiende que "hay una gran perspectiva de desarrollo en Uruguay".
Petrobras, que ya compró dos distribuidoras de gas natural (Gaseba donde adquirió el 66% del paquete accionario y Conecta donde controla el 55%) y las estaciones de Shell, también está a la espera de que Ancap le manifieste interés en profundizar estudios sobre la posibilidad de que exista gas natural en el mar uruguayo. "Hay un acuerdo para estudiar los datos y hay intención de profundizarlo. Depende de Ancap", explicó Gabrielli.
LA TEJA. El ejecutivo reconoció que la posibilidad de una asociación con Ancap para explotar en conjunto la refinería de La Teja está supeditada a lo que ocurra con las conversaciones que la empresa pública uruguaya mantiene con Petróleos de Venezuela, a las que el ente ha dado prioridad hasta ahora.
Otro plan que se analiza para Uruguay es la posibilidad de construir una planta de regasificación como las que existen ya en Brasil y en Chile, que permiten contar con gas natural y prescindir de largos gasoductos. De todas formas "todos los planes en Uruguay son a largo plazo porque los negocios de hidrocarburos siempre son a largo plazo", reconoció el presidente de Petrobras.
En abril del próximo año estarán reformadas las 89 estaciones de la red de estaciones de servicio de Petrobras en Uruguay en las que trabajarán 300 empleados. Hasta su venta, la red de Shell tenía una participación en el mercado del 22% y vendía 227.000 millones de metros cúbicos anuales de combustible. Petrobras también le compró a Shell la provisión de combustible a aviones en el aeropuerto de Carrasco.
Hasta ahora Petrobras invirtió en la compra de Shell y la mayor parte de Gaseba y Conecta, un total de U$S 52,5 millones.
Petrobras ha llevado a Brasil a la autosuficiencia en materia de suministro petrolero ya que tiene 14.000 pozos de petróleo y gas, 100 plataformas de producción, 30 kilómetros de ductos, 120 barcos para el transporte de crudo, 15 refinerías, 12 centrales termoeléctricas, de las cuales dos son hidroeléctricas, 8.000 estaciones de servicio, 2 plantas de fertilizantes y 54 terminales marítimas fluviales y lacustres.
Entre otros países, Petrobras está presente en Angola, Argentina, Estados Unidos, Nigeria, Bolivia, Colombia, Perú, Ecuador, México, Venezuela, Paraguay, Reino Unido, China, Irán y Chile.
Muy ambiciosos proyectos
Algunos números sobre Petrobras dan una idea de su nivel de ambición. Para lograr sus objetivos estratégicos la compañía planea invertir hasta 2011 cerca de U$S 87.100 millones, de los cuales U$S 75.000 millones tendrán como destino negocios en Brasil y U$S 12.100 millones actividades en otros países. De esos montos, U$S 40.700 millones serán invertidos en la actividad de exploración y producción.
Brasil ya consiguió la autosuficiencia en materia petrolera y ahora apunta a lo mismo en materia de gas natural. Esos planes se aceleraron a raíz de los problemas con el suministro de gas natural desde Bolivia al polo industrial de San Pablo derivados de la intención del gobierno del país del Altiplano de nacionalizar los hidrocarburos. Petrobras negocia con el gobierno del presidente boliviano, Evo Morales.
Gabrielli se mostró cauteloso sobre el ambicioso Gasoducto del Sur que impulsa el presidente venezolano Hugo Chávez. Dijo que deben estudiarse varios puntos para determinar su viabilidad.