SILVIA PEREZ
Darío Silva, que sufrió un grave accidente automovilístico en las primeras horas de la mañana del domingo, se encuentra mucho mejor y hoy saldrá del CTI.
Ayer el olimareño, que ya respira por sus propios medios, fue llevado nuevamente al block quirúrgico para limpiarle la pierna derecha en la zona donde le realizaron la amputación, pero los médicos encontraron todo en buen estado y no hubo que hacerle nada.
Aunque el jugador no ha preguntado nada y aún no le han dicho que fue necesario amputarle parte de la pierna, el doctor Mario Cancela, Director del CTI de la Asociación Española, cree que ya lo sabe.
"No se ha enfocado aún el tema, simplemente porque él no lo ha preguntado. Preferimos dejarlo para que disfrutara un poco al encontrarse sin tubos y que conversara con su familia. Luego nos ocuparemos de este tema que seguramente va a ser de muchas interrogantes para él. Yo siempre digo que a mí me gusta hacer trajes de medida. Cada paciente es diferente. Esta situación no es lo mismo a los 60 o 70 que a los 33. Y por lo tanto el enfoque tiene que ser diferente. Habrá que conversarlo con él y por supuesto deberá contar con un apoyo psicológico importante", explicó el doctor Cancela.
Luego, el Jefe del CTI ofreció su opinión: "Yo estoy convencido, aunque no significa que tenga razón, que él ya sabe lo de la pierna. Creo que sabe mucho más de lo que nosotros pensamos. El está consciente, ya no está entubado y probablemente esté buscando su miembro con la otra pierna. Y su mayor interrogante será por qué se llegó a esa situación y eso es lo que hay que explicarle. Hay que tratar de que entienda que en determinado momento importa más la vida que otra cosa. Es una situación mutilante que los médicos nunca queremos hacer, pero a veces no hay más remedio. A mucha gente le sacan un riñón, que es un órgano muy valioso, pero como no lo ve y no trasciende vive toda su vida bien. Un miembro, en cambio, afecta la fisonomía de una persona y por lo tanto siempre traumatiza".
Más adelante, Cancela explicó que en este momento tan delicado han preferido priorizar a la familia. Dijo que el encuentro con los familiares después del accidente es muy íntimo y ellos han optado por pasar a un segundo plano. "Tenemos que ser respetuosos del ser humano. Es una persona que ha pasado un accidente terrible, después vendrán todas las facturas que se les puedan pasar", sentenció.
El médico explicó a su vez que para colocar una prótesis es necesario esperar un lapso de un mes, pues la zona aún está muy inflamada. "Hay tiempo para eso, no hay que apurarse. Y yo no descarto traer algo de afuera como han dicho, pero no es necesario. No hay que traer nada, todo se puede hacer acá", enfatizó.
Para finalizar, Cancela afirmó que seguramente en una semana, Darío ya podrá salir del sanatorio. "Se trata de un deportista de elite, joven y con unos músculos muy desarrollados. Estoy seguro que no va a aguantar mucho acá. Creo que si le doy un par de muletas, se recorre todo el sanatorio en diez minutos".
Respondió a un chiste
La esposa de Darío, su madre y su hermana, están constantemente acompañadas por familiares y amigos. Adriana, su mujer, estaba ayer mucho más tranquila que en días anteriores. Aunque casi sin voz, por los nervios que ha pasado en las últimas horas, contó que entró varias veces a ver su esposo y que lo encontró mucho mejor. Agradeció los mensajes recibidos desde todas partes del mundo y confió que los está guardando en una carpeta para que su marido pueda leerlos.
A propósito de sus hijos, Elina de 9 años y Diego de 3, la niña concurrió en la víspera a ver sus padre, pero no la dejaron ingresar al CTI. Elina está al tanto de todo lo ocurrido desde el principio pues su madre se lo explicó. "Yo quiero que mi padre esté bien, no me importa si tiene toda la pierna o no", fue su sabia respuesta. El pequeño Diego, por su parte, permanece en Treinta y Tres junto a su abuelo materno ajeno a todo.
El futbolista Guillermo Almada, uno de los mejores amigos de Darío, también entró a verlo al CTI. Le preguntó si lo reconocía a lo que Silva respondió afirmativamente. Luego Almada le hizo un chiste sobre el pelo y Darío bromeó diciéndole que estaba por atar varias sábanas para huir del sanatorio.