Elección se juega a dos frentes: calle y tribunales

| Lula dijo por primera vez que ganará en única vuelta; oposición se ilusiona con balotaje y promete enjuiciarlo

SAN PABLO I AFP, EFE Y AP

Bajo la presión del escándalo que lo obligó a cambiar su equipo de campaña, el presidente brasileño Lula da Silva llamó a sus partidarios a "ocupar las calles" y se dijo convencido de que podrá ganar la elección en la primera vuelta del próximo domingo.

"Nunca hablé de la primera vuelta porque tengo los pies en el suelo y porque tengo modestia. Pero ahora lo digo: vamos a ganar la elección el domingo", afirmó Lula a una semana exacta de los comicios, en un mitin en Sorocaba (interior de San Pablo) ante miles de partidarios.

El llamamiento se produce en momentos en que los sondeos le siguen asegurando al ex líder sindical una victoria en la primera vuelta, aunque con una erosión constante que podría hacerlo caer por debajo del 50% necesario para triunfar, lo cual le obligaría a disputar un balotaje con el socialdemócrata Geraldo Alck-min, el 29 de octubre.

DOBLE FRENTE. La oposición se aferraba a esa ligera caída del respaldo popular de Lula para mantener viva su esperanza de llegar a una segunda vuelta.

El Partido de la Social Democracia (PSDB) ha convocado para hoy a un acto "por un Brasil decente" con el que pretende dar una demostración de fuerza y tratar de torcer el rumbo de un proceso electoral que hasta ahora sigue siendo francamente favorable a Lula.

En el acto estarán Geraldo Alckmin y José Serra, candidato al gobierno del estado de San Pablo, a quienes miembros del comité de campaña de Lula querían involucrar en asuntos de corrupción con un falso dossier.

El intento de compra del documento puso en crisis al comando de campaña de Lula, que en los últimos días ha perdido a seis de sus miembros, incluido entre ellos su jefe y presidente del Partido de los Trabajadores (PT), Ricardo Berzoini, todos salpicados por el escándalo.

El caso abrió un nuevo frente para el mandatario que aspira a la reelección: el de los tribunales.

El PSDB y otras agrupaciones opositoras presentaron la semana pasada una demanda judicial ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) para investigar si el mandatario incurrió en "abuso de poder". El ha dicho que desconocía las maniobras de sus correligionarios que negociaban la compra del dossier.

"La situación de Lula es muy complicada. Si gana, enfrenta al poder judicial, que no da luna de miel a los nuevos gobernantes. Y digo más, Lula enfrenta una semana de desesperación en la que puede surgir un segundo turno y ya no tener la victoria garantizada``, dijo José Alves Donizeth, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Brasilia.

"Y si Lula es reelegido, se montará una pieza jurídica que puede conducir al enjuiciamiento. El cuadro es complicado``, agregó.

Otros analistas, en cambio, opinaron lo contrario. "No veo ninguna posibilidad en los tribunales porque será muy difícil comprobar que él (Lula) tuvo algo que ver``, dijo el politólogo David Fleischer.

Menos vulnerable a crisis, pero economía crece poco

Los éxitos inesperados del gobierno de Lula en materia de inflación y la recuperación de las finanzas públicas hicieron que Brasil fuera menos vulnerable a las crisis financieras, aunque su crecimiento va rezagado con respecto al de los países emergentes.

Llegado al poder en un clima de aprehensión sobre las intenciones de la izquierda, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva ha, sin embargo, tranquilizado a los mercados financieros siguiendo la política de estabilización de su predecesor Fernando Henrique Cardoso.

Cuatro años más tarde, Brasil redujo fuertemente la inflación, su eterna piedra en el zapato: el aumento de los precios debería ser inferior al 4% este año, mientras en 2002 sobrepasaba el 12%.

El comercio exterior pasa de récord en récord. En 2006, las exportaciones deberían alcanzar los 134.000 millones de dólares, con un superávit comercial de 45.000 millones, cifra sin precedentes.

Pero aunque Brasil haya dado vuelta la página de las continuas crisis financieras, su crecimiento todavía es insuficiente para superar la pobreza y el desempleo.

Mientras China crece más del 10% por año e India más del 8%, el crecimiento brasileño podría situarse entorno al 3% en 2006.

Encuestas

FAVORITO - Todos los sondeos atribuyen a Lula una intención de voto de entre 48 y 55%, frente al 30% que en promedio se le adjudica a Alckmin, el único de los candidatos en liza con alguna posibilidad de estirar el proceso.

PERDIDA -Un sondeo Ibope divulgado ayer le atribuye a Lula 52% de votos válidos; el 21 de septiembre estaba en 54% y el 27 de agosto en 60%.

AUMENTO - Alckmin, por su lado, creció de 33% a 36%, de acuerdo con la misma encuesta.

GANA - El sábado, un sondeo de Datafolha dijo que si las elecciones fueran hoy, Lula las ganaría en un primer turno con 55% de los votos válidos.

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