Santiago de Chile - El gobierno chileno anunció hoy que intensificará el control fronterizo para impedir la entrada de prófugos de la justicia que pretendan asistir a una "cumbre" de grupos subversivos de izquierda sudamericanos.
"Si vienen personas que tengan problemas con la justicia serán detenidas en la frontera, se intensificará el control de los pasos fronterizos", aseguró a los periodistas el ministro del Interior, Belisario Velasco.
La reunión, fijada para el 27, 28 y 29 de octubre, está organizada por el "Frente Patriótico Manuel Rodríguez" (FPMR), grupo que combatió con las armas contra la dictadura de Augusto Pinochet y una de cuyas facciones persistió en la violencia tras la recuperación de la democracia en Chile.
Los dirigentes del FPMR han anunciado la presencia en el cónclave de representantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de Colombia; del Partido Comunista y de organizaciones indígenas de Ecuador y Bolivia, del movimiento Quebracho de Argentina, Tupac Amaru de Perú y Los Fogoneros de Uruguay, entre otros.
El ministro Belisario Velasco afirmó hoy que "este es un país donde estamos en democracia y pueden reunirse las personas que cumplan con la ley y la constitución".
"Ahora si llega gente que rompe esas reglas o que tiene problemas con la justicia aquí o en su país será detenida o si comete un delito será puesto a disposición de los tribunales y luego expulsados del país", precisó el ministro.
Según los organizadores, la reunión busca promover el debate y coordinación entre los movimientos sociales del continente "para intercambiar experiencias y establecer redes de trabajo conjunto".
Al respecto, el vicepresidente del Senado, el socialista Jaime Naranjo consideró hoy "inaceptable que en Chile se reúnan grupos subversivos que se han alzado en armas en contra de gobiernos democráticos de países hermanos".
Por ello, Naranjo pidió al Gobierno "tomar las medidas para evitar que estos grupos ingresen al país".
"Los chilenos no debemos permitir manifestaciones públicas de grupos que atentan contra el Estado de Derecho y la estabilidad de América Latina, sembrando dolor y muerte en sus propias naciones", agregó el parlamentario.
Por su parte, el senador de la oposición de derecha Alberto Espina criticó que el Gobierno autorice reuniones de grupos que propician la violencia. Agregó que una cosa es la democracia y la libertad de asociación y otra que Chile se convierta "en importador de terrorismo". EFE