A fines de julio, El País publicaba una foto que mostraba el deterioro del Obelisco a los Constituyentes. Más de un mes después, la situación sigue incambiada. El monumento, inaugurado el 25 de agosto de 1938 como homenaje a los integrantes de la Asamblea General Constituyente, lucía el lunes pasado rodeado de bolsas de basura y otros desperdicios. Algunos transeúntes se detenían a mirar el poco alentador panorama. Otros, posiblemente más acostumbrados a la suciedad, seguían sin prestar mayor atención.