México - La tormenta tropical John provocó hoyinundaciones en la península de Baja California, al noroeste de México, dejando a unas 10.000 personas incomunicadas, ya que, a pesar de haber reducido paulatinamente su potencia, originó por tercer día consecutivo fuertes lluvias.
Las precipitaciones causaron el desbordamiento de la presa de Iguagil, en el municipio de Comondú, en el norte del estado de Baja California Sur, lo que dejó incomunicadas a las 10.000 personas de 15 comunidades en una zona de montaña, informó el gobierno estatal.
Comondú es uno de los tres municipios, junto a los de Loreto y Mulegé, que continuaban en alerta máxima por John, ya que aunque el centro ya superó esta zona, las lluvias persistían.
El meteoro entró el viernes por la tarde como huracán de categoría dos en la escala Saffir Simpson (de cinco) por el sur de la península y ha avanzado desde entonces lentamente a lo largo de Baja California Sur, degradándose hasta tormenta tropical.
A las 18:00 horas su centro se encontraba en la zona montañosa del norte del estado, a 30 kilómetros al oeste de Santa Rosalía y se desplazaba a 13 km/h en dirección noroeste, hacia el estado de Baja California (norte), según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede en Miami.
La fuerza de los vientos se había reducido a 75 km/h y aunque hasta el momento no se habían registrado víctimas mortales, las fuertes lluvias provocaron también el desbordamiento de arroyos que anegaron las carreteras de la región, impidiendo el tránsito.
El ímpetu de esas corrientes era tal que arrastraron tres equipos de maquinaria pesada con los que el gobierno estatal trataba de arreglar los desperfectos.
Los tres miembros de una familia que habían sido dado por desaparecidos la noche del sábado cuando una riada se llevó su casa, fueron encontrados a salvo la mañana de hoy refugiados en lo alto de un cerro.
Las autoridades locales no ofrecieron ningún balance de daños, ya que todavía estaban recabando información. Una rotura de un cable de fibra óptica dejó al sur del estado sin servicio de internet y de llamadas de larga distancia y de celulares.
Ante esta situación, quienes centralizaban y transmitían la mayor parte de la información eran los radioaficionados.
En el sur de la península, por donde John provocó en la noche del viernes y durante el sábado desbordamientos de ríos y caídas de árboles, postes telefónicos y carteles espectaculares y se llevó los techos de lámina de algunas casas, se iban restableciendo las comunicaciones y servicios.
La mayor parte de la capital, La Paz (donde por la tarde lucía el sol) y del turístico municipio de Los Cabos tenían de nuevo electricidad y las carreteras volvían a ser transitables aunque la circulación era lenta.
Mientras el aeropuerto internacional de Loreto permanecía cerrado, el de La Paz había sido abierto aunque hasta la tarde del domingo no estaba previsto que inicien los vuelos y el de Los Cabos funcionaba con normalidad.
A éste último es al que llegó el presidente mexicano, Vicente Fox, para realizar una visita a la zona afectada por John.
El mandatario tenía previstas una reunión con empresarios locales, una visita a un refugio y un encuentro con el gobernador estatal para recibir un reporte de los daños ocasionados por la tormenta.
En todo el estado se habían habilitado 131 refugios, en los que se llegaron a contabilizar un total de 30.000 personas. En uno de ellos, en La Paz, una mujer de 27 años dio a luz la noche del viernes al sábado cuando en el momento de mayor intensidad del entonces huracán en la ciudad.
AFP