LONDRES | THE ECONOMIST, ANSA, AP, NEW YORK TIMES
Heathrow, el principal aeropuerto de Londres, es a esta altura del año, un hervidero de filas de gente. Pero ayer, las colas eran mucho más largas y la gente estaba más ansiosa que nunca, a medida que se difundía la noticia de que la Policía y los servicios de seguridad británicos habían logrado frustrar un plan para hacer explotar una docena de vuelos hacia Estados Unidos. A los pasajeros se les permitió subir a sus vuelos solo con efectivo, pasaportes, y pasajes. Todo lo líquido y aquello que podría ser utilizado como un detonador, fue confiscado. A las madres se las obligó a tomar un sorbo de la leche materna antes de embarcarse con sus bebés. Esa misma medida se tomó en el aeropuerto de Carrasco.
El caos no terminó ahí. Compañías europeas, incluyendo Lufthansa y Air France cancelaron sus vuelos a Londres. En Estados Unidos, a los pasajeros que iban a Gran Bretaña, se les obligó a dejar bebidas, gel para el pelo y perfumes en el aeropuerto.
Las cancelaciones o demoras de vuelos y miles de pasajeros afectados ansiosos en los aeropuertos se debió al anuncio de Scotland Yard de que frustró un atentado terrorista a gran escala que buscaba detonar con explosivos líquidos al menos 10 aviones en vuelo de Gran Bretaña con destino a Estados Unidos.
Autoridades estadounidenses sostuvieron de inmediato que el plan, del que dio cuenta Londres, llevael sello de Al Qaeda, algo sobre lo que las autoridades británicas no se pronunciaron.
El anuncio policial británico desató un aumento de medidas de prevención en varios países.
El plan tenía como fin hacer explotar los vuelos transatlánticos estadounidenses de las líneas American Airlines y Continental con destino a Nueva York, Los Angeles y Washington.
Al menos, 24 personas "protagonistas claves" del complot, según las autoridades, fueron arrestadas la noche del miércoles, en allanamientos en barrios modestos de Londres y Birmingham. Los detenidos serían en su mayoría británicos de origen paquistaní. No se conocieron los nombres de ninguno de ellos.
Los conspiradores esperaban efectuar un simulacro en dos días, según autoridades estadounidenses de inteligencia. El ataque se habría efectuado algunos días después.
Un funcionario dijo que los atacantes suicidas planeaban usar una solución a base de peróxido que se enciende al recibir una chispa del flash de una cámara u otro dispositivo electrónico.
El simulacro fue diseñado para ver si los conspiradores podrían contrabandear los materiales necesarios dentro de los aviones, indicaron estos funcionarios.
Tras las detenciones, el gobierno británico elevó de "severo" a "crítico" su nivel de alerta, lo que significa que Gran Bretaña "debe esperar un ataque inminente".
Las medidas de seguridad sin precedentes, entre ellas el despliegue de policías armados en los principales aeropuertos británicos, provocó caos, demoras y cancelaciones de vuelos, en pleno mes de vacaciones estivales.
El ministro del Interior, John Reid, declaró que si los ataques hubieran ocurrido, la pérdida de vidas "habría alcanzado una escala sin precedentes".
En tanto, el primer ministro, Tony Blair, de vacaciones en Barbados, confirmó que su gobierno colaboró mucho con Estados Unidos para desbaratar estos ataques. Según Blair, la Policía "venía siguiendo de cerca este plan desde hacía mucho tiempo".
Autoridades paquistaníes de inteligencia ayudaron a las agencias de seguridad británicas a desactivar la conspiración y arrestaron a tres sospechosos en los últimos días, indicaron funcionarios del país asiático.
Blair se comunicó telefónicamente con George W. Bush, con quien dialogó sobre las "amenazas del terrorismo internacional".
Bush afirmó que el plan mostraba que Estados Unidos estaba "en guerra contra fascistas islámicos que usarán cualquier medio para destruir a aquellos que amamos la libertad". Organizaciones musulmanas hicieron notar su descontento por los comentarios.
Según la BBC, el plan involucraba una serie de hasta tres ataques coordinados, con el fin de detonar tres aviones por vez.
"Los explosivos líquidos que los atacantes iban a utilizar eran muy sofisticados y extremadamente efectivos", agregó la emisora, tomando versiones de fuentes de seguridad. "Hemos frustrado un plan de terroristas que tenía como objetivo causar muerte por doquier y destrucción masiva, francamente, asesinatos en masa", subrayó.
Por su parte, el jefe de las operaciones antiterroristas de la Policía Metropolitana, Peter Clarke, informó que la investigación tiene una "dimensión global" y cuenta con redadas de nivel "sin precedentes" en el país.
Clarke sugirió que la noche del miércoles se decidió actuar cuando parecía que el plan iba camino a concretarse. "La investigación llegó a un punto crítico cuando se tomó una decisión de hacer una acción urgente para bloquear lo que nosotros creíamos que se estaba planeando.
Clarke calificó las acciones policiales como "una gran operación que ya llevó varios meses y sin duda, durará aún mucho más".
Cómo viajar en la era del terror
EE.UU, situó en alerta roja la seguridad en las líneas aéreas desde o hacia Gran Bretaña.
1) Se prohíben los líquidos en el equipaje de mano. Ni siquiera pueden pasar por el primer control de seguridad. Ello incluye bebidas, pasta de dientes, perfume, champú, gomina y productos similares. Las bebidas que se compren en el aeropuerto no pueden ser ingresadas a los aviones.
2) Medicamentos para bebés y de otro tipo son permitidos, pero deben ser enseñados a los agentes. La leche para un bebé deber ser probada por los padres.
3) Todos los zapatos deben ser quitados y pasados por rayos X.
4) Los pasajeros deben llegar dos horas antes para permitir supervisión adicional.
5) Los pasajeros que viajen a Gran Bretaña deben contactar a su aerolínea para estar al tanto de medidas de seguridad adicionales. Prohíben portar computadoras portátiles, teléfonos celulares y iPods en vuelos británicos.
Carrasco bajo una rigurosa seguridad
En la tarde de ayer, la Dirección Nacional de Aviación Civil determinó que ningún pasajero puede viajar desde el aeropuerto de Carrasco con un elemento líquido ni de consistencia similar en el equipaje de mano que se lleva a bordo. No existe esa restricción para los bultos en bodega. Las medidas rigen para los vuelos a Europa y Estados Unidos, no así para los regionales.
La única forma para que sea autorizado a embarcar con medicamentos, es que el pasajero lleve una receta médica que exprese la indicación precisa a su nombre. En el caso de la leche o alimentos para bebés, la madre debe probarlos delante de un funcionario del aeropuerto.
Para las compras en el free shop existe un procedimiento especial en que consiste en que funcionarios de la compañía las trasladan hasta la bodega y las entregan en el destino.
Así, Uruguay se suma a las nuevas medidas de seguridad provocadas por el frustrado plan de explotar vuelos de líneas comerciales. Todos los aeropuertos de la región tomaron las mismas prevenciones.
Desde Carrasco los vuelos se realizaron con normalidad.
Miles de pasajeros que llegaron a los aeropuertos de Estados Unidos sin conocer la noticia debieron abandonar los perfumes, bebidas y hasta pastas dentífricas que llevaban en su equipaje de mano, a causa de las nuevas medidas de seguridad.
Después de conocerse las noticias desde Londres, el ministerio de Seguridad Interior estadounidense puso en vigencia una serie de nuevas normas de control que son las que se cumplen en Carrasco.
Hasta nuevo aviso, no se puede subir a los aviones con ningún líquido o gel en el equipaje de mano. Esto incluye todas las bebidas, champú, loción bronceadora, cremas, pastas dentífricas, gel para el cabello y otros elementos de consistencia similar.
Está permitido subir a los aviones con alimentos para niños y medicinas, pero advirtió que los pasajeros deben estar listos para ofrecerlos a los inspectores para control.