BUENOS AIRES - El tenista argentino Guillermo Coria rechazó problemas conyugales y se consideró único responsable de su abrupta caída en los rankings.
"A nivel personal estoy mejor que nunca con mi esposa Carla..., el problema es adentro de la cancha. El tema soy yo y no existe otro culpable", expresó Coria.
Distintos programas de la TV argentina y revistas de espectáculos dijeron en los últimos días que Coria, quien se casó a los 21 años, estaba al borde de la separación.
"Los resultados malos son porque no estoy jugando bien y estoy atrapado con un golpe", añadió Coria al diario Clarín, antes de partir hacia Santiago de Chile, donde comenzará a trabajar con su nuevo entrenador, su compatriota Horacio de la Peña.
"Hace tiempo que tenía ganas de trabajar con él. Siempre lo admiré por cómo trabaja, es uno de los mejores del mundo", dijo Coria, quien admitió sin embargo que en 2001 llegó a cruzar golpes con De la Peña, en un torneo de exhibición en Rosario.
"Aquel día me estaban por avisar del doping positivo. La verdad es que estaba nervioso y me la agarré con él. Pero nunca pasó más nada", explicó Coria, que cayó al puesto 42 del ranking. Coria afirmó que desea que De la Peña, su tercer entrenador del año, sea para toda la vida.
El tenista argentino contó que buscará recuperar su mejor forma para el Abierto de Estados Unidos, "pero si no estoy al cien por ciento no voy. No me banco perder con jugadores que tengan ranking peor que el mío", confesó.