Tras 11 horas de discusión entre el oficialismo y la oposición, el Parlamento argentino aprobó la ley de administración financiera, que otorga al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, facultades permanentes para modificar el presupuesto sin control del Congreso.
Antes de la sesión, el presidente Néstor Kirchner había exigido una rápida sanción. "Algunos me tratan de trabar. Estoy necesitando los instrumentos para poder gobernar", dijo al mediodía en un acto en Rosario.
Alberto Fernández ha señalado que el Gobierno no reclama "súper poderes", tal como se denominan las facultades que prevé la ley, sino que se propone "sincerar una situación que ocurre desde que existe el jefe de Gabinete".
El proyecto establece sólo una limitación a la redistribución de partidas: las destinadas a aumentar los gastos reservados para seguridad e inteligencia. A partir de ahora, en el resto de los temas, Alberto Fernández, podrá realizar cambios al presupuesto argentino sin límites de gastos.
Al Congreso sólo le quedaría fijar los números globales del presupuesto y aprobar el monto de endeudamiento previsto para cada ejercicio.
En base a La Nación.com y EFE