En la noche del miércoles se presentó en el Club Español el libro Milagro en los Andes de Fernando Parrado. Treinta y cuatro años después de los hechos que narra el libro, se celebró este acto que contó con la presencia del propio autor y de Antonio Mercader y Pablo Vierci.
En comparación con las palabras de estos dos, el discurso de Parrado resultó muy breve. Tanto Mercader como Vierci, que es amigo desde la infancia del autor, dedicaron entusiastas presentaciones ante un numeroso público integrado fundamentalmente por los demás sobrevivientes de la tragedia, las familias y los amigos de toda la vida.
Antonio Mercader enfatizó seriamente la importancia histórica de la "Tragedia de los Andes". "Cualquier país estaría orgulloso de una hazaña como esta, que es una de las grandes peripecias humanas del siglo XX", señaló, y luego contó la anécdota de cuando Bill Clinton visitó Uruguay y lo primero que hizo fue buscar a los sobrevivientes de los Andes.
Desde el punto de vista de Mercader, este es un libro "inclasificable, parte autobiográfico, parte de autoayuda por las enseñanzas que deja, parte novela de aventuras".
AFECTOS. Pablo Vierci, por su lado, estuvo notoriamente emocionado y al menos en dos ocasiones tuvo que contener las lágrimas en su discurso. Comenzó contando cómo en 1991 Parrado dio una enorme conferencia en ciudad de México, en la que, "los que asistieron quedaron en trance durante una semana", según le dijeron.
Al igual que Mercader, insistió en que esta historia es parte clave de la identidad nacional e hizo énfasis en que éste es desde ya el libro más leído de la literatura uruguaya, porque ya tiene 450 mil copias vendidas, será publicado en 12 idiomas, y está en los primeros puestos de venta en varios países.
Vierci dijo que el libro está repleto de emociones fuertes, es también tierno y profundo, es sencillo por su franqueza, características que también pertenecen a Parrado como persona.
El propio Parrado, cuando le tocó el turno, relató cómo se había gestado el libro. Según sus palabras, comenzó como una serie de apuntes sueltos, escritos en inglés sin continuidad, que fue esbozando a lo largo de varios viajes y en momentos de soledad, tanto en aviones como en hoteles.
Una amiga suya, que vive en Dallas, tuvo la oportunidad de ver algunos de esos apuntes y quedó impresionada por lo que allí ponía. Le contó que tenía un amigo en Nueva York que es agente literario y le sugirió enviárselo.
Al poco tiempo Parrado recibió la llamada del agente, quien le contó que en un hecho inédito en su experiencia, diez editoriales se habían interesado por esos apuntes. Finalmente cerraron acuerdo con Random House, la editorial más poderosa de Estados Unidos. Los editores le asignaron un editor, Vince Rause, que lo ayudó a dar forma de libro a esos apuntes dispersos y convertirlos en una narración.
Nunca pensó en escribir un libro de esa magnitud, confesó el autor ante la presencia de sus "hermanos de la montaña", como los describió. "La gente reconoce en mi historia su propia historia amplificada a escala épica", dijo.
La cifra
450.000
Esta es la cantidad de ejemplares que el libro lleva vendidos en pocos meses y en las ediciones que tuvo en 12 idiomas