Madrid - Los pilotos de Iberia realizan hoy la segunda jornada de huelga prevista hasta el próximo domingo con más de 200 vuelos suspendidos, para protestar contra la creación de Catair, una compañía a bajo precio que a juicio del sindicato pone en peligro sus puestos de trabajo.
Nuevas negociaciones entre la dirección de la compañía aérea de bandera española y el sindicato de pilotos Sepla fracasaron anoche, tras una infructuosa reunión que apenas duró algunos minutos.
Según el jefe de la sección sindical del Sepla en Iberia, Bernardo Obrador, la actitud de Iberia "no cambió".
Más de 200 vuelos fueron anulados el lunes, sobre todo desde el aeropuerto de Madrid-Barajas, que afectaron sobre todo a pasajeros en tránsito.
La situación se había calmado bastante hoy por la mañana en la terminal 4 del aeropuerto madrileño donde opera Iberia, ya que la lista de los vuelos anulados en el día se publica en la página internet de la compañía, evitando así los desplazamientos inútiles.
Sin embargo, decenas de pasajeros damnificados debieron pasar la noche en el aeropuerto ya que Iberia no les paga una noche de hotel, considerando que este movimiento de fuerza, que podría afectar a unos 200.000 viajeros, es un caso de "fuerza mayor".
El Sepla protestó contra la creación de Catair, un proyecto de compañía a bajo costo que considera como "una filial sin nombre".
Iberia anunció recientemente que estudiaba la eliminación de enlaces no rentables, mayormente vuelos regulares que parten desde Barcelona y el relevo estaría asegurado por Catair, según las fuentes sindicales.
AFP