La presencia de las autoridades de la Junta Nacional de Drogas (JND) en la agrupación parlamentaria del Frente Amplio no sólo apuntó a informar a los legisladores sobre las acciones de esa repartición estatal, sino que buscó generar un "hecho político".
Por eso, la idea del encuentro que se realizó ayer en el Palacio Legislativo tuvo como fin instalar ante la "opinión pública" la preocupación que existe en el gobierno del presidente Tabaré Vázquez por el consumo de sustancias ilegales para "demostrar" que "se están haciendo cosas".
"El objetivo de la reunión fue transmitir la señal de preocupación del gobierno ante el tema, e instalarlo para generar un hecho político", dijo uno de los participantes del encuentro.
Es que según relataron a El País varias fuentes frenteamplistas, si bien ahora se están haciendo cosas, existen dificultades para demostrarlo.
Y por eso, el análisis llevó a que se evaluara la comunicación del gobierno en el tema y de la propia bancada.
"Notamos que hay carencias y responsabilidades de parte nuestra", relató un participante en la reunión. En ese sentido, se comentó que se aguarda con expectativa la publicación de la revista sobre comunicación, que tiene previsto editar el gobierno.
De acuerdo a las fuentes, en la reunión de los senadores de la semana pasada, se analizó que era necesario tener "más repercusión pública" de lo actuado.
Pero más allá de ese tema en particular, dentro del oficialismo existen algunas visiones opuestas sobre cómo abordar el problema vinculado al tráfico de drogas.
Algunos reclaman "más represión" en el consumo y en venta de sustancias, pero otros advierten que no es esa la vía adecuada. Además, mientras que algunos manejan la necesidad de discutir la "liberalización" de las drogas "a mediano o largo plazo", otros advierten que una medida de ese tipo no sólo no solucionaría el problema, sino que además podría generar severos perjuicios económicos.
En el encuentro de ayer, además, se evaluó que más allá del consumo de drogas, el "principal problema" es la ingesta de alcohol, y por eso se analizaron distintas acciones a tomar en el futuro sobre el tema, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública (ver nota aparte).
LEGALIZACIÓN. En el encuentro de la víspera, el secretario general de la JND, Milton Romani, presentó un extenso informe a los legisladores sobre las acciones realizadas para combatir el consumo de drogas, y planteo las dificultades relacionadas con la pasta base.
Según relataron a El País asistentes al encuentro, el jerarca planteó las dificultades para combatir el tráfico y consumo de esa sustancia, porque se trata de un "negocio familiar" que "abarca a padres e hijos".
De acuerdo a las fuentes, la exposición de las autoridades apuntó a que ahora se busca atacar una "emergencia" y se están "tapando agujeros" para luego "encarar el tema a fondo".
En ese sentido, se destacaron las acciones adoptadas en el "Portal amarillo", como forma de paliar esa emergencia, de una forma que antes no se hacía (ver nota aparte).
La exposición de las autoridades motivó distintas intervenciones de los legisladores, muchos de los cuales advirtieron que más allá de estudiar medidas a "corto plazo", se deben evaluar acciones "a mediano o largo plazo".
Según las fuentes, el diputado Luis Gallo (Asamblea Uruguay), fue uno de los que planteó el tema, al señalar que "es necesario como estrategia a largo plazo", que "se discuta la legalización de las drogas", en un esquema de debate regional.
Por eso, comentó que el gobierno y la JND deben "empezar a elaborar una política de Estado", que tenga en cuenta el debate internacional "sobre la importancia que podría llegar a tener la liberalización de las drogas".
De acuerdo a la visión de Gallo -que según las fuentes fue avalada por otros legisladores, aunque no hicieron comentarios- la "batalla" contra el consumo y tráfico de drogas "se está perdiendo todos los días".
"La represión como solución nunca fue una solución. Tal vez se tendría que pensar en una liberalización parcial, para mitigar los efectos", comentó el legislador.
Sin embargo, aclaró que una medida de ese tipo "debería coordinarse a largo plazo con el resto de la región".
Romani tomó distancia de la idea, dijeron las fuentes. Puso como ejemplo que la legalización de algunas sustancias no significaría el abatimiento del tráfico y consumo de otras.
Además, dijeron las fuentes, comentó el "impacto" que la legalización de las drogas generaría "en la economía". Según Romani, "hay gente que piensa" que una medida de ese tipo "haría caer a la economía mundial". En ese sentido, recordó que una vez el ex presidente Luis A. Lacalle dijo en una entrevista televisiva con el periodista Daniel Figares que el narcotráfico tiene incidencia sobre las reservas bancarias.
REPRESIÓN. En otro orden, varias fuentes frenteamplistas consultadas indicaron que existen distintas posiciones sobre qué hacer ante la represión del consumo y tráfico. De acuerdo a los informantes, está previsto incluir algunas disposiciones en los cambios del Código de la Niñez y de la Adolescencia, apelando a dotar de más herramientas a la Policía para actuar en la materia. Pero, según las fuentes, existen algunos reparos sobre cómo se puede hacer eso sin "menoscabar" otros derechos.
A nivel de la JND, se entiende, según las fuentes, que los cambios legales deben apuntar a superar las dificultades para combatir la comercialización de las sustancias ilegales.
Por otra parte, Romani informó ayer que se espera fortalecer la preparación a docentes en temas referidos a las drogas.
Nuevo blanco de combate: el alcohol
Tanto las autoridades del Ministerio de Salud Pública, como de la Secretaría de Drogas dejaron entrever que el combate de la adicción a una sustancia legal como el alcohol es un objetivo prioritario.
Ayer, los responsables de la cartera de Salud adelantaron que se enviará al Parlamento un proyecto de ley que obligará a incorporar la advertencia "si bebe alcohol, no conduzca" a toda pieza que publicite el producto. La misma norma brindará un plazo de 180 días para que todas las empresas fabricantes de bebidas alcohólicas incorporen esa leyenda a los envases. El ministro interino Miguel Fernández Galeano marcó que el alcohol aparece asociado al 50% y el 60% de las muertes y lesiones provocadas por los accidentes de tránsito.
Luego de este anuncio, el jerarca ratificó la línea de lucha contra otra sustancia adictiva legal: el tabaco. Asimismo, informó que el gobierno no cambiará los pictogramas que incluyó en las cajillas de cigarrillos, frente a la impugnación presentada por la tabacalera Montepaz.
Pero también ayer en la reunión de la Agrupación Nacional de Gobierno, los responsables de la Secretaría Nacional de Drogas admitieron que el tema del alcoholismo preocupa tanto como el de la pasta base. Es más, Romani remarcó que la droga que más se consume en exceso en Uruguay es el alcohol.
En el informe que entregó, por otra parte, se establece como medidas de "alta prioridad" para 2006 al establecimiento de una política de prevención en el expendio y venta responsable de alcohol, el lanzamiento de una "línea permanente" de prevención "flexible" y "amigable" desde un "enfoque de reducción de daños". Asimismo, se establece la necesidad de impulsar normativas referentes a la publicidad y otras intervenciones destinadas a mitigar el impacto del alcohol. Según datos de la SND, el 10% de la población es dependiente del alcohol.
Sin datos concretos
"Estamos a la espera de información concreta". Esa fue la respuesta del ministro interino de Salud, Miguel Fernández Galeano, al ultimátum de las Madres de la Plaza. El jerarca insistió que hasta el momento, si bien se abrieron todos los "canales" con el grupo, el gobierno no recibió datos de "bocas" o de jóvenes que necesiten apoyo. Fernández dijo que el Estado tiene disposición de "articularse" con quien quiera trabajar en el tema, pero quien "define la política y dónde trabajar" es el gobierno. En la reunión parlamentaria se destacó también este tema.