El Ministerio de Salud Pública (MSP) elaboró un documento en el cual propone que todos los trabajadores de la salud ingresen a través de concursos o mecanismos de aspiración. La iniciativa incluye también al ingreso y ascenso de los funcionarios que trabajan en el mutualismo.
Se trata de tan sólo uno de los lineamientos que la cartera impulsa para el proyecto del Estatuto Unico del Trabajador de la Salud. El "borrador", que busca unificar las condiciones de trabajo de todo el sector salud, fue entregado a todos los gremios y cámaras del sector, con el fin de que en 30 días eleven su opinión y sus aportes. Luego, el MSP pretende confeccionar un proyecto de ley. Las autoridades aseguran que el Estatuto no sólo beneficiará al personal, sino también a las instituciones y a los usuarios porque mejorará la "calidad" de los servicios.
"Las organizaciones prestadoras de servicios de salud deberán instrumentar políticas de ingreso, cuyo objetivo sea reclutar a los trabajadores más aptos para los cargos y funciones requeridos", consigna el documento preliminar. Además, se agrega que los aspirantes deberán tener "igualdad de oportunidades" y garantías e información en los procesos de postulación, selección y adjudicación de cargos. Así la cartera establece que la adjudicación para los cargos profesionales, técnicos y administrativos se realizarán por concurso de méritos y/u oposición, y/o por mecanismos de aspiración como las entrevistas. También se determina que deberán confeccionarse tribunales evaluadores del ingreso, integrados por tres personas idóneas, dos representantes de la institución y uno de los aspirantes.
A nivel del subsector público, el borrador consigna que sólo los cargos de "dirección superior", así como los de "responsabilidad política" podrán ser designados en forma directa. Deberán considerarse todos los antecedentes del aspirante en todo el sistema de salud y también deberán existir "políticas de género", así como de "capacidades diferentes". En esta primera versión del Estatuto, también se establecen criterios de ordenamiento de los escalafones, los niveles y los grados.
SALARIOS. En cuanto a las remuneraciones, el MSP establece que el "principio rector" debe ser la "equidad" tanto entre el sistema público y el privado, como a la interna de los mismos. "La diferencia remunerativa entre los grados debe ser equilibrada, pero no debe ser demasiado comprimida, pues reduce el incentivo de carrera y el estímulo de rendimiento y capacitación", establece el texto. Se consigna que las remuneraciones pueden agruparse en dos tipos: al cargo y a la persona. Por su cargo, además del "sueldo base", los funcionarios podrán recibir "compensaciones" en función del "nivel de responsabilidad", "localización", "prioridades programáticas" y "aspectos circunstanciales o estratégicos". Las compensaciones no serán "de carácter permanente" y cesarán cuando se dejen de cumplir funciones en puestos compensados.
Las remuneraciones a la persona comprenderán "antigüedad" y otros beneficios sociales, pero también "incentivos individuales", que premiarán la capacitación, el desempeño y la mayor dedicación horaria. El Ministerio propone incentivar de manera "progresiva y ordenada" la mayor dedicación horaria o la dedicación exclusiva a una misma institución de salud, con el fin de reducir el "multiempleo".
REACCIONES. Las mutualistas están en pleno proceso de evaluación del texto. Algunos directivos consultados, adelantaron que harán observaciones ya que creen que algunas medidas pueden significar intromisiones "en el derecho privado". A nivel gremial, la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) también está en etapa de evaluación. "En general nos parece positivo. El concurso en la salud privada es un viejo reclamo nuestro. Claro, es muy probable que algunas empresas se opongan, porque suelen contratar a familiares o por criterio de amiguismo", apuntó Carmen Millán.
Respuesta
El proyecto parece generar más entusiasmo en los gremios que en las cámaras mutuales
Evaluaciones
En el Estatuto, también se propone un "sistema único de evaluación", con el objetivo de determinar el eventual "otorgamiento de premios e incentivos", así como "medidas disciplinarias".
Se propone que las evaluaciones y las calificaciones deberán ser realizadas por un tribunal compuesto por las jefaturas y direcciones, pero también con representantes de los trabajadores.
La evaluación deberá basarse en factores de medición que "minimicen la subjetividad" y el texto consigna que "en ningún caso se considerarán válidas las evaluaciones unilaterales".