El partido por el tercero puesto al que los equipos llegan buscando un adiós digno al torneo en medio de la decepción, servirá esta vez no sólo de consolación para Portugal y Alemania sino, probablemente, de despedida a dos grandes como Oliver Kahn y Luis Figo.
El adiós del volante ya fue anunciado por el mismo jugador, y el de Kahn, si se tienen en cuenta sus 36 años y el hecho de que es suplente, es bastante probable.
La melancolía que envuelve siempre la pequeña final se mezcla además con la opción que tendrán algunos jugadores alemanes que han aparecido poco en el torneo de tener una presentación mundialista.
El central Mertesacker y el lateral Friedrich serán baja por lesión, lo que permitirá el ingreso de Robert Huth y el cambio de posición de Bernd Schneider, que se integraría a la línea de cuatro.
El centro del campo vivirá seguramente también una remodelación casi completa debido a la baja, por lesión, del capitán Michael Ballack y al ya mencionado retroceso de Schneider.
PICHICHI. Un objetivo de Alemania, además de la consolación del tercer puesto, será asegurarle el título de goleador del torneo a Miroslav Klose, si éste puede jugar tras superar unos dolores en la pantorrilla.
Así el equipo local se quedaría con otro de los premios individuales, luego de que Lukas Podolski se hiciera con el premio al mejor jugador joven del torneo, por encima de su rival de hoy, el portugués Cristiano Ronaldo.
HISTORIA. Para Portugal el tercer puesto puede tener más valor que para Alemania debido a que con ese logro los dirigidos por Luiz Felipe Scolari igualarían la mejor campaña portuguesa realizada en 1966 por el legendario equipo liderado por Eusebio.
Tanto Scolari como el seleccionador alemán, Jürgen Klinsmann, llegan al partido con el respaldo pleno de sus respectivas federaciones y de sus aficiones, y con el deseo que continúen en su cargo de cara a las Eliminatorias para la Eurocopa 2008.
Scolari le ha dado a Portugal una mentalidad ganadora y le ha inyectado efectividad con lo que puso a su equipo al borde de la final lo que, pese a la decepción de haberse quedado tan cerca, es visto como un éxito. En especial después de varios años de fracasos. A ello se suma el subcampeonato en la Euro 2004, disputada justamente en Portugal.
Klinsmann despertó del letargo al fútbol y creó una simbiosis impresionante entre el equipo y la afición que no terminó con la eliminación.
Ambas selecciones están en un proceso de crecimiento y es posible que su cenit llegue en dos o cuatro años.
Locales
RECORD. Alemania tiene a su alcance batir un récord para consolarse. En caso de lograr la victoria ante Portugal, los germanos pasarían a ser la selección con más `bronces` de los Mundiales. Por ahora, empatan en esta clasificación con Brasil, Polonia y Francia, todos ellos con dos terceros puestos en el palmarés.
DESTINO. Los alemanes llegaron terceros por primera vez en Italia `34, donde derrotaron a la potente Austria. El siguiente fue en México `70, cuando venció a Uruguay por uno a cero. Así, hoy es el turno de una victoria de Alemania, ya que entre sus dos primeros bronces pasaron 36 años, la mismos que se cumplen ahora de su último tercer puesto en un Mundial.
ELLA. Los jugadores alemanes quedaron sorprendidos tras la cena que el miércoles compartieron con la canciller Angela Merkel. Según Lehmann, dejó una impresión "relajada" y destacó que los asombró "porque sabe mucho de fútbol".