Se evaporaron los sueños de mejora a corto plazo en las remuneraciones de jubilados y funcionarios de la Administración Pública. Duro golpe: el gobierno acaba de confirmar que las eventuales alzas salariales no se concretarán antes del inicio del año 2007. Nada menos que dentro de ocho meses.
Existiendo jubilaciones de menos de tres mil pesos mensuales, con docentes que ganan cinco mil y policías incluso más sumergidos que ellos, el panorama es francamente desalentador. Probablemente toda esta gente que cifraba sus esperanzas en la sensibilidad que pudiera desplegar el Ejecutivo en la Rendición de Cuentas, habrá quedado doblemente dolida al comprobar que el presidente Vázquez califica la iniciativa legal correspondiente como "histórica" porque si bien dijo "no" a los aumentos pedidos, dispuso importantes partidas para otros gastos.
Alarma la falta de sensibilidad en las altas esferas respecto de situaciones que pueden calificarse como de emergencia salarial. Y ello se hace especialmente más notable, considerando las banderas que otrora solía agitar la coalición que hoy gobierna.
Fue el secretario general de la Confederación de Funciona- rios del Estado (COFE), Joselo López, quien dijo que el anuncio del Ejecutivo se contradice con los "compromisos asumidos en campaña electoral y durante el primer año de gobierno".
Es que los sueños que hoy se desmoronan precipitadamente, estuvieron cifrados en palabras que dieron pábulo a que cada uno elaborara su propia esperanza de futuro. Como cuando algunos meses antes de las elecciones de 2004, Vázquez declaró: "...queremos poner la economía al servicio del ser humano, dejando atrás el economicismo que concibe a las personas como meros agentes económicos...". O bien cuando emitió un mensaje diciendo: "Proteger a la gente, generar el marco adecuado para su realización personal y colectiva, es tarea del gobierno". Y concretamente éste: "No estamos pues prometiendo una quimera, estamos planteando una posibilidad concreta para contemplar los aspectos más inmediatos para que muchos compatriotas hagan realidad su inalienable derecho a vivir dignamente."
Sí, eso dijo: "su inalienable derecho a vivir dignamente".