Bush en Viena para reunión con UE

WASHINGTON - El presidente estadounidense, George W. Bush participará hoy en Viena de la cumbre anual Unión Europea-Estados Unidos en la cual se hablará sobre Guantánamo, en una agenda que incluye temas de energía, terrorismo y comercio.

El premier austríaco, Wolfgang Schuessel, presidente de turno de la UE, afirmó ayer en el Parlamento de Bruselas que el bloque expresará a Bush que "no puede haber un espacio sin ley o torturas", en referencia a la cárcel de Guantánamo, en Cuba.

La capital austríaca se encuentra "blindada" por un dispositivo de 3.000 policías, inusual desde la posguerra, para garantizar la seguridad y atento a las marchas contra Bush previstas para hoy.

Bush llegó anoche a Viena junto a su esposa Laura y la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, al aeropuerto Schwechat de Viena, tras lo cual se dirigió al Hotel Intercontinental.

Durante su informe al Parlamento sobre el semestre que finaliza al frente de la UE, Schuessel anticipó que el tema de Guantánamo será abordado en la cumbre, dado que "no puede haber un espacio sin leyes, no puede haber torturas".

Agregó que tampoco "pueden haber secuestros y centros de detención, por no decir prisiones". Los vuelos secretos e ilegales de traslados de prisioneros a cargo de la CIA, que usaron de escala al menos 14 países europeos.

En la cárcel estadounidense en Cuba permanecen cerca de 500 prisioneros, detenidos en 2001 en Afganistán, sin cargos ni asistencia legal, además de las condiciones en el trato, denunciadas por organismos de derechos civiles.

El centro histórico de la capital austríaca quedó bloqueado y los habitantes de la zona recibieron cerca de 1.800 pases para poder acceder a sus viviendas durante la cumbre, que tendrá lugar en el palacio imperial Hofburg.

La zona entre el palacio y el hotel donde se alojará Bush y su esposa, entre la plaza de San Estéfano, quedó herméticamente cerrada.

También se cerró el tránsito a automóviles y ómnibus, además de peatones, dentro de la zona de exclusión, mientras cerca de 300 bares y restaurantes suspendieron las labores.

Los 3.000 agentes fueron desplegados en cada esquina, en lugares estratégicos, como techos y canales subterráneos, o en helicópteros que sobrevuelan la zona "prohibida".

El último presidentede EE.UU. en visitar Viena fue Jimmy Carter, en junio de 1979. ANSA

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