Inglaterra, que derrotó 1-0 a Paraguay, y Argentina, vencedor de Costa de Marfil por 2-1, hicieron pesar su historia ante rivales de fuste, este sábado en la segunda jornada del Mundial-2006 de fútbol, que tuvo su primera sorpresa con el empate 0-0 entre Suecia y Trinidad y Tobago.
En Hamburgo, la selección albiceleste sufrió para ganar a un adversario peligroso como los "Elefantes", el mejor equipo africano, con goles de los delanteros Hernán Crespo (24) y Javier Saviola (38), para Argentina, y Didier Drogba (82).
Ante la mirada de Diego Maradona en las tribunas del estadio, el equipo de José Pekerman logró un buen arranque en el grupo C, denominado "de la muerte", que completará su primera jornada el domingo con el duelo entre Holanda y Serbia y Montenegro, en Leipzig.
Por su parte, Inglaterra sacó una ventaja importante en el grupo B al superar 1-0 a Paraguay, en Francfort, y favorecerse del sorpresivo empate sin goles, en Dortmund, del debutante Trinidad y Tobago con Suecia, el rival más temido por Sven Goran Eriksson.
Tras disputarse la primera jornada de la llave, los ingleses lideran con tres puntos la clasificación, seguidos por los suecos y trinitenses con una unidad, mientras que los guaraníes la cierran sin puntos.
Inglaterra pegó de entrada y pareció tener un doble efecto, ya que encima el festejo llegó tras un tanto en contra de su defensa y capitán Carlos Gamarra en el minuto 4, que quedará registrado en los libros como el autogol más rápido de la historia de los Mundiales.
Descontrolados inexplicablemente con pases imprecisos, uno de esos errores derivó en una falta innecesaria en el medio sector, desde donde disparó David Beckham para la peinada en contra de Gamarra.
"Estuvimos bien por momentos, pero cedimos demasiadas veces la posesión del balón. Podemos ser mejores y tenemos que trabajar para lograrlo", declaró Beckham.
Los paraguayos consideraron que el árbitro mexicano Marco Rodríguez fue determinante en el resultado por hacer la vista gorda ante una falta penal de Ashley Cole sobre Humberto Paredes, los 45 minutos de juego.
"No pudimos hacer un gol y nos encajaron uno por accidente. Además se lesionó nuestro arquero", manifestó el técnico de los paraguayos, el uruguayo Aníbal "Maño" Ruiz.
En cambio, los ingleses prefirieron poner como excusa por su mediocre rendimiento al calor, con quejas unánimes que levantaron el técnico Sven-Goran Eriksson y otros jugadores emblemáticos como Frank Lampard y Steven Gerrard.
"Sufrimos mucho porque era un día realmente caluroso. El calor nos golpeó un poco en la segunda mitad pero lo más importante son los tres puntos", dijo Eriksson.
En Dortmund, Trinidad y Tobago dio la primera sorpresa del campeonato al robarle un empate a Suecia (0-0), en su primer partido de la historia en los mundiales. Aunque para el equipo de Dwight Yorke no todo fue redondo, pues sufrió el primer expulsado del torneo: Avery John, a los 46 minutos.
Pese a ello, el superfavorito Suecia no pudo quebrar a Trinidad y Tobago casi durante todo el segundo tiempo, ni con Fredrik Ljungberg, Henrik Larsson y Zlatan Ibrahimovic, su tridente de oro, que perdió siempre ante el arquero Shaka Hislop, de 37 años, héroe de la tarde de Dortmund.
Era la primera vez que suecos y trinitenses se enfrentaban y el 0-0 dejó una inmensa alegría para los caribeños y una terrible preocupación para los europeos, que ahora se jugarán la vida contra Paraguay, el 15 de junio en Berlín.
AFP