El leve descenso en la pobreza y en la indigencia observado entre 2004 y 2005 abre expectativas positivas, luego de varios años en constante alza. Sin embargo, Unicef advierte que hoy sigue creciendo la brecha entre los niños y el resto de la población, en cuanto al "acceso al bienestar".
En un informe que acaba de publicar, titulado "La reducción de la pobreza infantil en Uruguay durante 2005", el organismo dice que -a pesar de la mejoría- "los problemas de fondo subsisten" y la pobreza se concentra cada vez más en niños y adolescentes. Afirma que, tras la superación de la crisis económica, se ha incrementado "levemente" el profundo "desbalance intergeneracional" que exhibe el país.
De hecho, la reducción del porcentaje de población en situación de pobreza entre 2004 y 2005 fue mayor en la población adulta que entre los niños y adolescentes. Tomando el año 2004 como base 100, el descenso fue de 5,4 puntos entre los niños menores de 6 años; de 6,5 entre los niños de 6 a 12 años; y de 6,1 entre los de 13 a 17 años. Sin embargo, la reducción de la pobreza llegó a 10 puntos para las personas de 18 a 64 años; y a 13 puntos en el caso de los individuos de 65 años o más.
Hoy, el porcentaje de niños indigentes menores de 6 años es 32 veces mayor al registrado entre las personas de más de 64 años de edad.
EXCLUSION. El drama de la pobreza infantil es alarmante. Uno de cada diez niños menores de seis años vive en situación de indigencia y uno de cada cuatro en situación de "pobreza extrema", según el documento de Unicef que analiza la Encuesta Continua de Hogares elaborada por el Instituto Nacional de Estadística en el año 2005.
Los datos confirman la concentración de las formas "más graves o crónicas" de la pobreza en las generaciones más jóvenes: hay 60.000 niños y adolescentes en situación de indigencia y 161.000 en situación de "pobreza extrema".
Unicef entiende que la sociedad uruguaya exhibe "claros signos de exclusión social", al menos desde hace dos décadas. Los procesos de "infantilización de la pobreza", segregación residencial y segmentación educativa, entre otros, dan cuenta de un nuevo paisaje social donde "la mayor parte de los niños y adolescentes -en particular aquellos que viven en situación de pobreza extrema- padecen la vulneración o afectación de sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales".
El organismo afirma que la elevada incidencia de la pobreza en las generaciones más jóvenes "compromete las oportunidades de desarrollo personal de buena parte de la ciudadanía, así como las posibilidades de desarrollo socioeconómico del país".
INFLEXION. Al analizar los datos de la última encuesta de hogares, el informe de Unicef marca "señales alentadoras": descenso relativo y absoluto de la pobreza y la indigencia, así como mejora en la distribución del ingreso.
La mejoría registrada durante 2005 debe ser ponderada como "un punto de inflexión con respecto a la trayectoria reciente del país", dice Unicef. La reducción de los niveles de pobreza en los últimos trimestres del año 2005 y el incremento de la participación en el ingreso de los sectores más pobres, "hacen pensar que algunas de las políticas impulsadas estarían contribuyendo a mejorar el ingreso de buena parte de la población".
Unicef entiende que la reducción de la pobreza registrada podría deberse a la instalación de los Consejos de Salarios y al cobro del "ingreso ciudadano" del Plan de Emergencia.
El descenso del porcentaje de población en situación de pobreza entre 2004 y 2005 fue leve: de 32.6 a 29.8. Es un fenómeno que se produce "por primera vez en siete años", aunque los problemas estructurales que afectan a la infancia "están aún muy lejos de solucionarse".
La disminución observada en el último año alcanza niveles más significativos en el segundo y tercer trimestre: 4% en todo el país (2,9% en Montevideo y 5,2% en el interior urbano).
En cuanto al descenso del porcentaje de población en situación de indigencia entre 2004 y 2005, se dio solamente en el interior del país (de 3,1% a 2,3%), ya que en Montevideo no se registró variación alguna.
FUTURO. El año pasado, uno de cada diez personas se hallaba en situación de "pobreza extrema" (indigencia o vulnerabilidad a la indigencia): aproximadamente unas 276.000 personas de las 2.784.000 que residen en las localidades uruguayas de 5.000 o más habitantes.
De cara al futuro, Unicef entiende que debe priorizarse la infancia en el diseño de las políticas sociales y en la distribución del gasto público social.
En tal sentido, el organismo considera que el trabajo que realiza el Ministerio de Desarrollo Social y el proyectado incremento del presupuesto de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) abren "un margen de expectativas favorables" de aquí en más.
Drama
Uno de cada cuatro niños menores de seis años vive en situación de pobreza extrema
Un mismo fenómeno y tres períodos muy distintos
Los datos presentados por el Instituto de Estadística sobre los niveles de pobreza en Uruguay durante el año 2005 permiten observar "un quiebre" en la tendencia que se venía registrando en el país desde fines de la década pasada, afirma el informe de Unicef.
La evolución de la pobreza desde la restauración democrática hasta el año 2004 muestra tres períodos claramente diferenciados. El primer período, entre 1986 y 1994, se caracterizó por un marcado descenso de la pobreza en el conjunto de la población (del 46,2% al 15,3%) y en particular entre las personas de 65 o más de edad (del 32,6% al 4,2%).
A mediados de los años noventa la tendencia a la disminución de los niveles de pobreza se detuvo: entre 1995 y 1999 los guarismos prácticamente no registraron cambios.
Finalmente, en los últimos cinco años se produjo un incremento histórico de los niveles de pobreza, alcanzando el máximo valor durante el cuarto trimestre de 2003: 33,6% del total de la población.
Por departamento
MONTEVIDEO En la capital del país el 30,2% de la población vive bajo la línea de pobreza, según los datos que surgen de la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE). El 10,7% está en situación de "pobreza extrema".
NORTE Artigas es, a las claras, el departamento con mayor pobreza: 46,5% de la población (con 21,4% en pobreza extrema). La pobreza en Tacuarembó llega al 34,5% y en Rivera el 30,8%.
LITORAL En Salto el porcentaje alcanza al 35,5; al 32,6 en Paysandú; 38,4 en Río Negro; 33,4 en Soriano; así como 21,2 en Colonia.
CENTRO Flores es el departamento del país con menor pobreza: 19,2%. Durazno le sigue de cerca con 21,4%; 24,4% en Florida; y 24,9% en San José.
ESTE El 26,2% de los habitantes de Canelones vive en pobreza. El porcentaje en Lavalleja es de 20,4; en Treinta y Tres 31,4; en Cerro Largo 38,9; en Rocha 26,8 y en Maldonado 21,6.
INIQUIDADES El mapa de la "pobreza extrema" en el departamento de Montevideo tiene su punto más alto en Casavalle. Allí, casi la mitad de la población vive en esas condiciones (44,7%). No muy lejos, en Tres Ombúes el porcentaje alcanza el 32,4; mientras en Casabó y Pajas Blancas la cifra es de 29,5%. En el otro extremo, no existe la pobreza extrema en Punta Gorda, Punta Carretas, Parque Rodó, Malvín, La Blanqueada, Atahualpa y la Aguada, según el INE. En Pocitos el porcentaje es de 0,1%; en el Centro 0,6% y en Palermo 0,7%.