El directorio del Banco Hipotecario (BHU) decidió elevar los resultados de la auditoría sobre el manejo de publicidad durante administraciones anteriores a la Justicia Penal, ampliar la investigación sobre la construcción de dos complejos habitacionales —en Paysandú y Montevideo— y sancionó a tres jerarcas por el depósito que se realizó en Cofac días antes de que ésta fuera suspendida.
En el caso del desarrollo del Plan Fénix se detectaron irregularidades aunque no derivaron en un pasaje a la Justicia mientras que no merecieron observaciones las obras de la fachada de la sede central del banco.
El BHU ya había elevado a la Justicia Penal los resultados de la auditoría sobre gastos de representación de directores entre 1995 y 2004.
En el caso de la publicidad los resultados de la auditoría se adjuntaron al proceso que se lleva contra el ex gerente de Antel, Jorge Bonino, por abuso de funciones. Este caso también se investigó irregularidades en la contratación de publicidad oficial.
En las conclusiones de la auditoría sobre publicidad se sostiene que hubo "discrecionalidad" de los jerarcas, se utilizó una "contabilidad peculiar" y que se contrataba a futuro "sin una directiva precisa sobre el objetivo" del gasto.
COFAC. La auditoría sobre la renovación de un depósito call money —de corta duración— por U$S 1,5 millones reveló que hubo "actos u omisiones culposas efectuadas con negligencia e impericia que violan deberes funcionales".
La colocación no pudo ser recuperada luego de la suspensión de Cofac, dado que por ser el BHU una empresa de intermediación financiera no está cubierta por el seguro de depósitos.
Como resultado se hizo un "llamado de atención" a la gerente del Area de Finanzas, Ana María Sveraglio, y se dispuso un sumario a la gerente de la División Finanzas, María del Rosario González.
La pena mayor recayó en el gerente del Departamento de Tesorería, Milton Alonso, al que se le instruirá un sumario y se lo suspendió separándolo del cargo con la retención de la mitad de su sueldo. Según la resolución el gerente "transgredió los límites" de colocación por banco y "desobedeció" la "directiva o sugerencia" de Sveraglio "de no efectuar más colocaciones en Cofac".
Según la investigación los límites fueron "ignorados" durante "meses" y en forma "constante" tanto en el caso de Cofac como con el Lloyds y el Citibank.
La auditoría marcó que la gerente de la División Finanzas incurrió en "falta administrativa" por "haber omitido vigilar" las acciones de Tesorería y "no ejercer en forma adecuada la función de control" dado que los límites se venían traspasando hacía meses.
A Sveraglio se le llamó la atención porque detrás del fallo hubo "falta de políticas claras y precias en el tema en cuestión".
El presidente de Banca Oficial de AEBU, Carlos Márquez, dijo a El País que la sanción fue "excesiva" y que el directorio estaba "en conocimiento de la situación" dado que era una operación "no habitual". Márquez dijo que el directorio debe "asumir" su responsabilidad y "no cortar por el lado más fino".
El presidente del BHU, Miguel Piperno, dijo a El País que "el directorio no sabía (de la operación) en absoluto" a la vez que anunció que ahora se "abre una investigación mayor". Hoy los funcionarios serán recibidos y "respaldados" por al directiva de AEBU.
Detectan gastos y plazos exorbitantes
Las auditorías vinculadas a contratos de obras llevadas adelante por el directorio del Banco Hipotecario revelaron distintas irregularidades que incluyen gastos que duplican los contratos originales y plazos que exceden largamente los pactados para efectuar las obras.
A vía de ejemplo puede citarse la construcción de un conjunto habitacional en Paysandú, que debía efectuarse en 18 meses, pero a los 34 meses se suspendieron las obras habiéndose pagado el 99% de lo presupuestado hasta ese momento "sin ninguna justificación técnica" y con un informe de arquitectos asignados a la obra que tiempo antes 1991 "aconsejaron rescindir el contrato", dice el informe. Según la auditoría todo derivó en un costo de U$S 4.6 millones a valores de febrero de 2006 cuando lo originalmente aprobado era de U$S 2 millones.
Otro ejemplo: Un conjunto habitacional en Montevideo para el cual se estimó un plazo de ejecución de seis meses y una inversión de 25.670 Unidades Reajustables (UR), pero la obra terminó demandando 48 meses de trabajo y una erogación de 175.000 UR. La obra debió haber insumido 6.200 jornales, el banco pagó 20.550 jornales, "más de lo que hubiera correspondido para la totalidad de la obra".