A diferencia de la empresa finlandesa Botnia, la firma española Ence ha mantenido un bajo perfil con relación a la polémica por la instalación de las plantas de celulosa. Sin embargo, ayer rompió el silencio, a través de una carta enviada al diario argentino La Nación, por la directora de Cambio Climático de la compañía, Rosario Pou.
La jerarca remitió su misiva en respuesta a una carta del "ambientalista Luis Castelli"; la integrante de la firma papelera española señala que es "lamentable" que no haya existido un diálogo entre las partes hasta hoy. "Desde Ence, una de las empresas que está instalando su planta, sentimos que en la Argentina hay poca voluntad de escuchar", dijo Pou.
"Si dicha voluntad existiera, tal vez sería tomado en cuenta que la tecnología que se utilizará está aprobada por la Unión Europea y considerada ‘mejor tecnología disponible’ luego de un proceso del que participaron organizaciones ambientalistas, como Greenpeace", indicó. Pou solicitó a "la sociedad argentina el compromiso que ya es público en Uruguay", por el cual garantiza que la planta de Ence "no causará alteraciones al medio ambiente".