Washington - El presidente George W. Bush dijo hoy que había autorizado personalmente en más de 30 ocasiones un programa de espionaje interno a partir de los ataques del 11 de septiembre del 2001, y criticó a aquellos que participaron en la divulgación del programa.
"Se trata de un programa altamente secreto que es crucial para nuestra seguridad nacional", dijo el presidente en un discurso por radio.
"Esta autorización es una herramienta vital en nuestra guerra contra los terroristas. Es muy importante para salvar vidas de estadounidenses. El pueblo estadounidense espera que haga todo lo que esté en mi poder, de acuerdo con nuestras leyes y a nuestra constitución, para protegerlo, y para proteger sus libertades civiles. Eso es exactamente lo que continuaré haciendo mientras sea presidente de Estados Unidos", dijo Bush.
Furiosos legisladores exigieron una explicación del programa, divulgado por primera vez el viernes en el diario The New York Times, y quisieron saber si el espionaje llevado a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional viola las libertades civiles.
Al defender su programa, Bush dijo en su discurso que sólo fue usado para interceptar comunicaciones internacionales de personas dentro de Estados Unidos que tendrían "un claro vínculo" con al-Qaida u otras organizaciones terroristas.
Mostrando en ocasiones su ira durante el discurso, de ocho minutos de duración, Bush señaló su intención de continuar el programa.
"Intento hacerlo mientras nuestro país enfrente una continua amenaza de al-Qaida y grupos vinculados", señaló.
"No cabe duda de que esto está fuera de lugar", dijo el viernes el legislador republicano Arlen Specter, presidente del Comité Judicial del Senado. Añadió que se realizarían audiencias a principios del año entrante, las cuales tendrán altísima prioridad .
Por su parte, el senador republicano John McCain indicó que se sentía perturbado por la noticia.
Según el informe del New York Times, la Agencia de Seguridad Nacional espiaba a unas 500 personas a la vez en cualquier momento dado en Estados Unidos, tras los ataques del 11 de septiembre.
Anteriormente, la agencia vigilaba en el país a embajadas y misiones extranjeras, siempre con órdenes judiciales.
AP