Salud Pública promueve cambios en hábitos alimentarios uruguayos

| Consejos del Programa Nacional de Nutrición buscan reorientar hacia un consumo más saludable

El aumento de la pobreza y las consecuentes dificultades para el acceso a una alimentación adecuada son las dos señales de alerta detectadas por el Programa Nacional de Nutrición del Ministerio de Salud Pública (MSP), en un pormenorizado informe presentado ayer. A dicho informe acompañan las guías alimentarias que se difundirán entre la población para orientarla a una dieta saludable y económica.

Las guías fueron elaboradas con el apoyo de la Escuela de Nutrición, el INDA y la ANEP. "Esto tiene fuerza en la medida que todas estas instituciones se apropien de esta estrategia y sean difusores", explicó a El País, el director general de Salud (MSP), Jorge Basso.

El informe presentado ayer establece en sus consideraciones generales que "la incidencia de la pobreza ha aumentado a más del doble en el período considerado. La pobreza extrema también ha crecido a más del doble respecto del año 2000".

El impacto de la crisis económica que comenzó a procesarse a fines de la década de 1990 y que en Uruguay alcanzó su punto más agudo en julio de 2002, provocó cambios dramáticos en los hábitos alimentarios, particularmente en la infancia según el relevamiento realizado por el Programa Nacional de Nutrición.

POBREZA. "La pobreza afecta proporcionalmente a más niños que adultos, efecto que se agudiza cuanto menor es el grupo considerado. El 56.5% de los niños menores de 6 años están creciendo en hogares pobres (infantilización de la pobreza). La explicación radica en la particular composición de los hogares pobres con su menor número de adultos, generalmente menos de la mitad del tamaño del hogar", señala el informe oficial.

Uno de los factores determinantes para los drásticos cambios en la dieta de los uruguayos es la variación en los precios que se registró con posterioridad a la crisis de 2002. "Los precios de los alimentos han tenido ascensos importantes en el período considerado. Entre diciembre de 2003 y diciembre de 2004, el precio de los alimentos aumentó un 8%. El valor de la canasta básica de alimentos per cápita pasó de $ 1.032,73 a $ 1.113,89 en Montevideo y de $ 784,62 a $ 846,29 en el resto del país", puntualiza el informe.

Otro parámetro manejado por el informe del PNN es el relativo al aumento del desempleo entre 1999 y 2004. El documento da cuenta que en 2002-2001 se revierte la tendencia decreciente de la desnutrición global que se había producido en el período 1998-1997. En los años de agudización de la crisis, la desnutrición global creció un 40%, los retrasos de crecimiento, un 13%, y la desnutrición aguda, un 39%. Además, advierte que las cifras aumentadas "se mantienen" en 2004. Estos problemas predominan en los niños menores de dos años, franja etárea, en la que paradójicamente la obesidad también tiene alta prevalencia.

MALA DIETA. El informe del PNN relevó también indicios ilustrativos sobre la evolución de los hábitos alimentarios de los uruguayos.

"Del análisis de los alimentos de consumo más frecuente se destaca en el grupo de cereales, que siendo los hogares del interior los mayores consumidores de este rubro, consumieron en panificados y pastas, variedades de menor costo que los hogares de Montevideo", apunta el informe. "El consumo de carnes es similar, pero en Montevideo se consume mayor cantidad de carne de ave (pollo fundamentalmente), fiambres y embutidos", agrega, "en ambas zonas se consumen cantidades similares de leche fluida. No obstante en Montevideo se consume mayor cantidad de yogur, leches cultivadas y quesos".

El relevamiento sobre las comidas más frecuentes en los hogares montevideanos parece también significativo: "Las comidas consumidas con mayor frecuencia durante el almuerzo fueron: churrasco, milanesas, guiso, puchero, hamburguesas, asado y pastas. En la cena las preparaciones habituales fueron café o té con leche y sandwiches, churrasco, milanesas, guiso, puchero y sopas. 3% de las familias omitieron la cena. La carne se acompaña con guarniciones. Las más frecuentes fueron durante el almuerzo: papas (34.7%), ensalada cruda (28.7%), cereales (17.8%), ensalada cocida (14.9%)".

RECOMENDACIONES

"Las Guías Alimentarias Basadas en Alimentos (GABA) son un instrumento educativo que adapta los conocimientos científicos sobre recomendaciones nutricionales y composición de los alimentos, en mensajes prácticos que facilitarán a las personas la selección y consumo de una alimentación saludable".

"Una alimentación saludable no es comer de todo en abundancia ni privarse de los alimentos. Comer sano depende de una adecuada selección y preparación de los alimentos basada en los hábitos alimentarios".

"Los hábitos alimentarios adecuados en la población uruguaya son: el consumo diario de leche y productos lácteos, de alimentos del grupo de las carnes y derivados y de cereales y derivados. Por el contrario resultan aspectos inadecuados el consumo excesivo de calorías, grasas saturadas, sal y azúcar y el bajo o deficiente consumo de frutos y verduras".

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