El gobierno los analistas y el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) no creen posible, e incluso conveniente, que Uruguay cancele o acelere la amortización de la deuda con el organismo, decisión que esta semana anunciaron tanto Argentina como Brasil.
El subsecretario de Economía, Mario Bergara, fue terminante al afirmar a El País que Uruguay "tiene un programa y lo cumplirá". El acuerdo prevé una baja de la deuda uruguaya con el organismo del 40% al cierre del programa en junio de 2008.
Por su parte, el presidente del Banco Central, Walter Cancela, marcó a El País con números la imposibilidad de hacer lo mismo que Brasil y Argentina, dado que en Uruguay la deuda con el FMI representa "casi la totalidad" de sus reservas internacionales. "Los U$S 9.000 millones que pagará Argentina serían —proporcionalmente— U$S 900 millones para Uruguay— y nosotros debemos casi el triple", comparó el funcionario.
Mientras la deuda con el FMI al 31 de noviembre es de U$S 2.230 millones las reservas al 15 de diciembre llegaban a U$S 2.762 millones.
Cancela sostuvo que si se eliminara la deuda con el FMI se debería tomar nueva con el mercado, lo que tendría un costo global mayor.
Asimismo, el funcionario dijo a radio Sarandí que la cancelación de la deuda de Argentina y Brasil con el FMI habilitaría a una baja en las tasas de interés que cobra el organismo, lo que compensaría el incremento en las tasas internacionales.
El gobierno había anticipado su interés en cancelar en 2005 obligaciones correspondientes a 2006 aunque eso todavía no se concretó, según dijeron a El País fuentes oficiales y del FMI.
Técnicos del organismo aseguraron que no hay planes de una reducción más acelerada que la del programa.
En las conversaciones entre el gobierno y el FMI, el organismo plantea siempre que se incrementen las reservas y en la misión de agosto se propuso fijar una meta a la que el gobierno prefirió no atarse. "Siempre se quiere que paguemos más y más rápido", dijo un técnico del gobierno.
Pablo Rosselli de Tea Deloitte & Touche no vio razones para cancelar la deuda al igual que Adrián Fernández de CPA. "No creemos que sea buen negocio". Si Uruguay cumple con el programa el crédito del FMI es más barato que el que consigue en el mercado", dijo Fernández.
Para Jorge Caumont es "imposible" hacer lo mismo que los vecinos y sugirió "ir de a poco". "Creo que si el BCU se anima a comprar U$S 150 millones por trimestre, no habría problemas para pensar en adelantar pagos por ese monto y tal vez por lo menos la mitad de los vencimiento del año que viene".