San Pablo - El gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) admitió la noche de ayer haber realizado a través de una contabilidad paralela un depósito irregular de 456.000 dólares al cambio a una empresa del vicepresidente brasileño, José Alencar, lo que generó fuerte polémica.
Una nota del PT firmada por su presidente, Ricardo Berzoini, y el secretario de finanzas de la fuerza, Paulo Ferreira, desestimó el uso del término "caja 2" (caja paralela como se denomina en Brasil), pero reconoció que hubo pago con "recursos no contabilizados".
De acuerdo con el comunicado, se pagó un millón de reales a la empresa Coteminas del vicepresidente y Ministro de Defensa, José Alencar, y su hijo, Josué Gomes, a la que se le deben 11 millones de reales.
"No hay registro, en nuestra contabiliad, del pagamento de un millón de reales a la Coteminas en mayo de este año o de cualquier otro pago relativo a la reducción de la referida deuda", señaló el PT.
"No es nada nuevo. Es caja dos. Tiene que ver con las prácticas informales de la gestión anterior", señaló de su lado Ferreira, en referencia a los esquemas montados por el ex tesorero Delubio Soares para pagar deudas de campañas en elecciones de 2002, como al ex partido de Alencar, el Liberal (PL, conservador).
Soares fue expulsado del cargo semanas atrás luego de un escándalo por denuncia de un esquema de compra de votos en el Congreso pagado por el PT con una contabilidad paralela.
Este escándalo también le costó el cargo a la cúpula del PT, incluyendo al ex presidente José Genoino, y recientemente se cobró la banca del diputado José Dirceu, ex jefe de Gabinete y uno de los principales acusados en las denuncias.
El ministro de Justicia, Marcio Thomaz Bastos, aseguró que "tomé conocimiento a través de la prensa pero sin duda los hechos serán investigados". De su lado, la Policía Federal pedirá al Supremo Tribunal Federal (STF) levantar el secreto bancario y contable de la Coteminas y el PT.
Las denuncias de "Caja 2" y del aún no comprobado esquema de compra de votos en el Congreso provocaron la peor crisis política del PT y de Brasil en las últimas dos décadas, abriendo incluso un proceso de destitución contra 19 diputados.
AFP