Megaoperativo de DGI entre salones de fiesta

El viernes al caer la tarde la Impositiva lanzó un megaoperativo fiscalizador entre salones de fiesta y chacras dedicadas a la organización de eventos en el que se detectaron numerosas irregularidades, que van desde la subfacturación hasta la no inscripción lisa y llana de las empresas fiscalizadas, reveló ayer a El País el director de Rentas, Eduardo Zaidensztat.

La ofensiva puso en la calle a 108 inspectores, buena parte de todo el personal fiscalizador de la Dirección General Impositiva (DGI), y abarcó simultáneamente a 52 empresas dedicadas a la organización de fiestas y eventos empresariales, explicó Zaidensztat.

Las inspecciones se llevaron a cabo en Montevideo y en varias zonas del departamento de Canelones, sobre todo en el área comprendida por los accesos a la capital por el Oeste y en las cercanías del aeropuerto de Carrasco, dijo el funcionario.

COBERTURA. La decisión de salir a fiscalizar este ramo de actividad obedeció a que vive un repunte de su actividad explicado por la mejora de la economía, pero el mismo "no se vio reflejado en absoluto" en sus niveles de facturación que son "escasísimos", aseguró Zaidensztat.

La DGI realiza habitualmente análisis sectoriales por giro de actividad y de acuerdo a los resultados que éstos arrojan determina qué tipo de negocios deben ser fiscalizados, apuntando a dar la "mayor cobertura posible sobre esas empresas para asegurar la equidad de los trabajos", agregó el titular del organismo.

Si bien los servicios de la DGI analizarán ahora la documentación recogida, el director del organismo dijo que "a primer vista" se detectaron "numerosas irregularidades". Aseguró que algunas de las empresas fiscalizadas "ni siquiera estaban inscriptas"; en otras se detectó subdeclaración de ventas. También se comprobó que numerosas firmas están acogidas al sistema conocido como "literal E" que corresponde a aquellas que facturan un máximo de $ 36 mil, cuando en realidad el precio de un solo servicio de los que prestan supera esa suma. Finalmente se detectaron "desprolijidades" en la documentación de recepción de las mercaderías, agregó.

Zaidensztat sostuvo que la fiscalización apuntó no sólo a inspeccionar a las empresas que se visitó, sino también a las que brindan los servicios conexos a este tipo de eventos, tales como las de catering, decoración, audio y video, seguridad, vajilla, etcétera. Entre éstas también se comprobaron faltas de diverso tipo.

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