El juez Juan Carlos Fernández Lecchini rechazó ayer el pedido de libertad que formuló la defensa de los cuatro procesados por sedición luego de los incidentes ocurridos en la Ciudad Vieja.
Según se informó a El País desde la Oficina de Comunicación del Poder Judicial, aunque la fiscal Elsa Machado solicitó, antes de pronunciarse, la planilla de antecedentes de los procesados, el juez decidió no hacer lugar al pedido.
En el decreto afirmó que se niega la solicitud "sin posteriores resultancias".
El abogado Gustavo Salle dijo a El País que "parecería que a Fernández Lecchini le importa poco lo que opina la fiscal". Si bien —explicó— el dictamen de la Fiscalía no obliga al juez, es llamativo que la rechace sin esperar a que Machado se pronuncie.
Salle agregó que aguardará a conocer qué opina la fiscal sobre la libertad y la volverá a pedir más adelante. Negó la posibilidad de apelar porque ese trámite demoraría mucho más la investigación.
Por otra parte, el defensor de los detenidos tiene a su cargo el estudio de la apelación de los procesamientos, que se sumará a la que ya presentó la fiscal.
Machado no compartió con el juez la tipificación por sedición y le planteó al magistrado que se quite de la carátula ese delito. No obstante, estuvo de acuerdo con el procesamiento con prisión.
En una asamblea mantenida el lunes de noche, la agrupación Plenaria de Memoria y Justicia decidió realizar una nueva concentración este viernes a las 19 horas en la Plaza Libertad.
El dirigente Gustavo López dijo a El País que ante la negativa del juez para conceder la libertad a los procesados, la movilización prevista mantendrá las características de las anteriores, es decir que llegará hasta las puertas de las cárceles Central y de Cabildo, donde están recluidas las dos mujeres.
ARGENTINA. La situación de los procesados por el juez Fernández Lecchini trascendió fronteras. En la noche del lunes un grupo de jóvenes argentinos provocó disturbios y se enfrentó a la policía durante una protesta realizada frente a la embajada de Uruguay en Buenos Aires.
Un centenar de jóvenes, que se identificaron como integrantes de un grupo anarquista, pintaron la leyenda "libertad a los presos políticos de Uruguay" en las paredes de la sede diplomática e hicieron estallar bombas de estruendo.
Según informó la agencia EFE "a raíz de los desmanes fueron detenidos tres manifestantes, uno de ellos menor de edad, quienes recuperaron la libertad pocas horas después, mientras que un efectivo policial resultó herido de una pedrada y debió ser atendido en un hospital".
Cuando la policía llegó al lugar, los manifestantes arrojaron piedras contra los uniformados y luego se dispersaron en diferentes grupos, por lo que solamente pudieron ser arrestados tres activistas, dijeron los portavoces policiales.
En tanto, fuentes diplomáticas uruguayas se limitaron a confirmar que los disturbios ocurrieron a las puertas de la embajada pero evitaron hacer cualquier tipo de comentario al respecto.
El viernes pasado, un grupo de 15 a 20 jóvenes había realizado una pegatina frente a la sede diplomática.
El embajador Francisco Bustillo comunicó el hecho a una comisaría cercana y la medida se levantó de inmediato. Luego de ese procedimiento, la Policía bonaerense se mantuvo alerta y reforzó la seguridad frente al edificio.