Las Américas Latinas

Mucho se especula no sólo sobre las causas de la crisis entre México y Venezuela, que parecen, por decir lo menos, superficiales, sino sobre la finalidad de dicha crisis. Las causas aparentes son bien conocidas: las declaraciones imprudentes del presidente Fox con relación a la integración económica regional que provocaron una respuesta igualmente imprudente del presidente Chávez.

Pero, ¿por qué se ahonda la crisis después de los intentos de las cancillerías mexicana y venezolana por resolverla? Las declaraciones del presidente Chávez plantean por lo menos dos preguntas con respecto a la relación con México: ¿qué pretende Venezuela? y ¿por qué querría Venezuela llegar al rompimiento de relaciones con México? La crisis podría analizarse a partir de varias hipótesis; dos de ellas son: 1. El presidente Hugo Chávez, con respaldo o no de Argentina y Brasil, pretende el rompimiento total entre México y el Mercosur. Es decir, se trata de reiterar un argumento muy popular en la década de los ’90 en cuanto a que México "había optado" por el norte alejándose de América Latina.

2. El presidente Hugo Chávez pretende aislar regionalmente a México y se aprovecha de la impericia diplomática del presidente Fox, tal como lo ha hecho Fidel Castro en los últimos años. De esta forma el presidente Chávez refrenda su liderazgo regional y antiestadounidense utilizando a México.

En relación con la primera hipótesis, debe decirse que Venezuela no es todavía miembro de pleno derecho del Mercosur (México es observador) y además es difícil creer que los gobiernos de Argentina y Brasil necesiten del presidente venezolano para defender sus intereses.

A pesar de las diferencias significativas que hay entre la crisis México—Venezuela y la que hubo entre el primer país y Cuba, el intercambio de declaraciones entre los presidentes mexicano y venezolano, el tipo de amenaza presentado por Chávez, recuerdan el conflicto entre Fidel Castro y Fox. Es decir, podría pensarse en una estrategia venezolana similar a la cubana, cuyo fin es aislar a México del resto de los países de América Latina y, sobre todo, subrayar su "entreguismo" a EE.UU. Las preguntas en este sentido son: ¿por qué ahora? y ¿por qué Venezuela?

La idea de los "liderazgos regionales" es un poco débil: ni México ha sido líder indiscutible de América Latina, ni Chávez puede pretender serlo. Es cierto, el petróleo da poder a Venezuela, pero los intereses de los países latinoamericanos no son comunes.

De esta forma y a falta de un objetivo "último estratégico", todo parece indicar que la crisis entre México y Venezuela obedece a la insensibilidad política y diplomática de los dos presidentes, a un deseo protagónico de un Chávez que cuenta con el poder del petróleo y una alianza con Cuba, y que se opone a Estados Unidos, y a una falta de habilidad de ambas partes para negociar intereses distintos. Si algo refleja este conflicto es una diversidad de "Américas Latinas" y una falta de elegancia diplomática por parte de algunos de los líderes de la región.

(*) Profesora e investigadora del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México.

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