sorpresa
El viernes pasado, en Los Aromos, jugadores y técnicos aurinegros compartían un asado después del entrenamiento. La idea era estar juntos para fortalecer el grupo y sanar lo antes posible las heridas producidas por la goleada recibida ante Danubio. En el portón el cartel rezaba "Prohibido pasar" preservando la intimidad del grupo. Sin embargo, las puertas se abrieron para dejar pasar a un auto que traía al mismísimo Cr. José Pedro Damiani. Los jugadores no lo podían creer. A pesar de sus dificultades físicas el presidente aurinegro fue a explicarle personalmente a los futbolistas por qué había pedido sus contratos y según dijo, a aclarar algunas cosas que los tenían preocupados. Damiani contó posteriormente que con su sola presencia las aguas volvieron rápidamente a su cauce. El titular aurinegro comió con el plantel y cuando ya estaba a punto de retirarse varios jugadores le preguntaron: "Contador, si usted se va, ¿quién nos va a pagar los sueldos?