El presidente del Instituto del Menor, muy suelto de cuerpo, dio cuenta en la televisión que el tema de las fugas ha mejorado. Para ello se remitió a las fugas del año pasado que situó en 125. Y las comparó con las que lleva contadas este año, que dijo son 108. Como un partido de básquetbol: 125 a 108. Menos mal que sólo hubo 108 fugas... ¿Cómo es posible que un presidente de la institución encargada de estos menores infractores hable de mejoras con 108 fugas a cuestas? Es increíble. El señor Presidente podrá ser informado en la materia que tiene a su cargo. Pero es evidente que con eso no alcanza. Las fugas de los menores son continuas ¿Para qué los recluyen si se van con toda facilidad? Ni qué decir de la indecisa actuación de este señor Presidente, cuando fue a intervenir la señora Ministra de Desarrollo y el senador que la sustituye en el Senado se ofreció a conducir una camioneta con los menores alzados en aquella ocasión.
Así le fue. Pero el señor Presidente quedó en el cargo. A la vista está.