A pocas horas de que comience la citación de testigos por la desaparición en Argentina del militante tupamaro Washington Barrios, ocurrida en 1974, las organizaciones que reúnen a militares retirados realizaron "precisiones" sobre los hechos ocurridos en ese momento, para "preservar la verdad histórica", el "honor" de un militar que falleció como consecuencia de un operativo, y desestimar vinculación con el destino final de esa persona.
El juez Luis Charles citará mañana a los primeros testigos por el caso Barrios, que fue excluido por el presidente Tabaré Vázquez de la ley de caducidad.
Ayer, las "instituciones sociales que agrupan al personal superior de las Fuerzas Armadas en situación de retiro" difundieron un comunicado "a la opinión pública".
En el mismo, señalan que "en salvaguarda de la memoria histórica del pasado reciente", pretenden "contrarrestar las versiones destinadas a confundir los acontecimientos", ante la decisión del gobierno de excluir de la ley de caducidad la "desaparición física en la República Argentina del sedicioso tupamaro Washington Javier Barrios".
Los retirados hacen referencia a que "un medio de prensa capitalino", que no identifican, informó que "casi cinco meses antes" del secuestro en Córdoba del "mencionado sedicioso", tras declarar ante la justicia, "las Fuerzas Conjuntas de nuestro país acribillaron con armamento de guerra a su esposa, Silvia Reyes y dos amigas" que se encontraban desarmadas en el lugar.
"Ante esta tergiversación de los hechos, sentimos la ineludible obligación de realizar ciertas precisiones en aras de preservar la verdad histórica y resguardar el honor de un camarada que cayó en cumplimiento de su deber, en esas circunstancias", señalaron los retirados.
"Efectivamente", indica el comunicado, el 20 o 21 de abril de 1974 "se recibió la orden del mando de realizar un allanamiento" del domicilio de Barrios, donde "sorpresivamente" hubo "varios disparos de arma de fuego que alcanzaron al capitán Julio César Gutiérrez, quien cayó herido".
"Al intentar ayudar al camarada caído, se produjo otra ráfaga de disparos, uno de los cuales hirió al jefe responsable del operativo", agregaron los retirados. "Desde el interior se lanzó una granada de mano, que a pesar de estar sin el seguro no estalló, lo que hubiera provocado serias bajas entre el personal actuante", añadieron.
Los retirados relataron que "luego de un intenso tiroteo" se ingresó al lugar donde se constató "la presencia de tres personas del sexo femenino muertas, quienes habían realizado la resistencia". Dos de ellas, indicaron, habían estado detenidas previamente por pertenecer al Movimiento de Liberación NacionalTupamaros y estaban "requeridas nuevamente".
Indicaron también que en el lugar "fue encontrado un escondite subterráneo" con armas y material para falsificar documentos.
En el comunicado, se señala por otra parte que el capitán Gutiérrez "recibió dos impactos de bala", por los cuales quedó "totalmente inmovilizado" hasta que falleció el 11 de julio de 1974, "tras una larga y penosa agonía".
"El sedicioso Washington Javier Barrios no se encontraba en su domicilio y no se tuvo conocimiento posterior de su situación ni paradero", concluyeron los retirados militares.