El ministro del Interior, José Díaz, negó ayer que los cuatro detenidos por los desmanes del viernes 4 sean presos políticos y anunció que la cartera comenzó a investigar el comportamiento policial para determinar si en todas las actuaciones se procedió con "racionalidad".
Por su parte, fuentes próximas al ministro aseguraron a El País que Díaz analiza solicitar a los canales de televisión los videos de los hechos del viernes, para evaluar el comportamiento policial. Los allegados advirtieron que en la cartera se quiere conocer si las personas de civil que intervinieron en los momentos de las detenciones, tienen efectivamente el carácter de ciudadanos comunes.
Por otra parte, integrantes del sindicato policial reclamaron a la administración del Frente Amplio que "no defraude" a la población y a los efectivos que lo votaron en las elecciones.
"No se puede hablar de presos políticos, sino de ciudadanos procesados. Mientras no haya condena firme, son sólo cuatro compatriotas procesados. No ha terminado el juicio", dijo Díaz en la sesión pública del Consejo de Ministros en Villa Soriano, al recibir un cuestionamiento por parte de un asistente a la reunión.
El joven asistente le recordó al ministro que cuando el Frente Amplio era oposición criticaba a otros gobiernos por los procedimientos policiales. "¿Por qué se apaleó a la gente? Ahora son cuatro presos políticos", sentenció.
En respuesta, el titular del Interior explicó que los sucesos del viernes se produjeron porque los manifestantes "se pasaron de la raya".
Aseguró que todas las concentraciones serán "respetadas", incluso así se realicen "contra el gobierno y este ministro, pero no se va a aceptar violencia", precisó.
Tras recibir aplausos por sus afirmaciones, Díaz añadió en la plaza Artigas de Villa Soriano, que "también la Policía tiene una raya fijada. Tiene que actuar con racionalidad y si se pasa de la raya se tomarán medidas. El Ministerio lo está evaluando", indicó.
Agregó que cuando las personas son detenidas por actos de violencia, es la Justicia la que dictamina. "A nosotros no nos corresponde. Es competencia del Poder Judicial", expresó.
También el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, José Mujica, opinó sobre los hechos del viernes pasado. Mujica dijo que el procesamiento por "sedición" de las cuatro personas "es una exageración". "Los jueces a veces aciertan y a veces se equivocan", reflexionó Mujica, "pero no me resulta muy manifiesto el cargo. En todo caso romper algunos vidrios y hacer algunas pintadas puede tener mucho de escándalo, pero no tiene mucho de sedición". Mujica también coincidió en que los procesados no son presos políticos.
El propio presidente Tabaré Vázquez se refirió, muy brevemente, a los sucesos de Ciudad Vieja al retirarse de la reunión: "Nuestra fuerza política siempre ha sido una fuerza pacífica y pacificadora. No a la violencia, dentro de la Constitución y la Ley todo".
Un representante del sindicato policial que se encontraba entre el público también se manifestó en relación con estos hechos: "La Policía trabaja para hacer cumplir la ley", dijo el efectivo vestido de particular, "algunos quieren que el ministro se vaya, nosotros lo vamos a seguir apoyando".
PLENARIA. En tanto, la organización Plenaria Memoria y Justicia se reunió en asamblea ayer en el sindicato de taxistas para discutir sus pasos futuros. Por lo pronto resolvieron convocar para la concentración de mañana, que se realizará primero en la Cárcel de Mujeres y luego en Cárcel Central para finalizar en la Plaza Cagancha.
"Estamos expectantes de lo que pueda suceder con el pedido que hizo hoy el abogado (Gustavo Salles) sobre un cambio de carátula para ver qué medidas tomamos", dijo por su parte Gustavo López, dirigente de Plenaria.
Ayer el abogado Salles solicitó al juez Juan Carlos Fernández Lecchini un cambio de carátula, tomando en cuenta el pedido que había hecho la fiscal de procesar a los cuatro detenidos por atentado. De ser así pasaría a ser un delito excarcelable, algo que no ocurre con el de sedición.